Se trata de un pequeño edificio cubierto a tres vertientes por medio de techumbre de rollizos de madera, cuyo espacio interior es único. Los paramentos internos presentan el característico alicatado en baldosa blanca, pero no en su totalidad, un poco más de la mitad de la altura de los muros. El suelo es de cemento. Las fachadas externas están erigidas en piedra, si bien, este material ha sido disimulado debido al revoco y encalado. En cuanto a su articulación, decir que la fachada principal ofrece una amplia puerta metálica, junto con un vano de formato horizontal, a la izquierda de ésta. Otra de las fachadas, concretamente, la del centro, presenta una única puerta. Y el tramo restante de los paramentos externos, ligeramente retranqueado, contempla dos vanos más. La cubierta emplea la tradicional teja árabe.