Ubicada en uno de los puntos más elevados de la sierra que cierra por el O el valle del Isábena, se asienta en una estrecha superficie que apenas solo deja espacio para el edificio. Desde este punto se tiene dominio visual de los acantilados que cierran este tramo del Isábena al N, con la Virgen de la Feixa a lo pies, de Roda y del sur del valle, La Puebla...
Edificio en ruinas de nave única y alargada con cabecera semicircular orientada al E del que se conserva todo el muro del lado sur hasta el arranque de la bóveda, parte de la cabecera y dos tramos cortos en el lado N, uno como prolongación de la cabecera y otro próximo a los pies.
Para Manuel Iglesias Costa se trata de un proyecto que no llegó a concluirse mientras que para Jordi Boix Pociello, las piedras fueron reutilizadas para construir la iglesia parroquial del pueblo.
El aparejo es de sillares de buen tamaño, bien cortados y dispuestos en hiladas uniformes. El acceso se realiza por el lado S donde se encuentran dos puertas, las dos de medio punto. La que se halla próxima a los pies es más amplia y se despieza en dovelas pequeñas y casi cuadrangulares; en la otra, cuya mitad E se ha tapiado, las tres dovelas que quedan son de muy poco radio y bastante arco.
Coincidiendo con el arranque de la cabecera se adosa un cuerpo de planta rectangular construido en un aparejo similar pero con sillares más desiguales entre sí. Este edificio consta de dos plantas.
La inferior cubierta con bóveda de medio cañón reforzada por ancho fajón central sobre pilastras y por arcadas abiertas en los extremos E y O, de modo que semeja un paso cubierto. A la planta superior se accede desde la nave por una puerta; se encuentra en ella la actual ermita de la Virgen del Tozal: era un espacio rectangular, cubierto por bóveda de cañón, dividida en dos tramos por un fajón central; esta bóveda se ha hundido totalmente en 2015.
El espacio románico principal, estaba iluminado por 4 vanos de medio punto: dos al sur, uno al E y otro al O. Al interior el muro se articula en 6 tramos divididos por pilastras y columnas de forma alternada. En el interior de cada tramo se dispone un arco apuntado paralelo al muro con función de refuerzo para el sostenimiento de la bóveda. Una línea de imposta marca el inicio de la bóveda.
En la cabecera se sitúa una cripta cubierta por tosca bóveda de cañón, iluminada por una ventana cerrada en arquillo de medio punto que, al exterior, se sitúa casi en el arranque del muro. Actualmente es accesible por un hueco superior, pero no está claro de qué forma se realizaba la entrada.