Edificio en el que se aprecia claramente la estética practicada por los equipos de Regiones Devastadas.
De la primitiva iglesia de Igriés solo quedaba en pie tras la Guerra Civil alguno de sus muros que fueron derribados. Sobre el solar se levantó el actual templo según planos redactados por Miguel Aranda y José Urzola en 1950.
Se trata de una iglesia de nave única con cabecera poligonal de menor altura que la nave y orientada al oeste. Un pórtico recorre los muros norte y este, abriendo en triple arquería en ambos lados y alojando las puertas de ingreso al templo.
La torre se levanta a los pies en la esquina sureste, exenta del cuerpo principal, solo unida al conjunto por el porche en la parte inferior.
Los materiales utilizados son caliza, en el zócalo de sillares y en el despiece de los arcos del pórtico, y ladrillo, totalmente a la vista en la torre y en esquinas o cornisas con el fin de delimitar volúmenes o marcar perímetros sobre el resto de las superficies, revocadas y encaladas. En los tejados, teja árabe.
El interior unitario está articulado por pilares que soportan arcos diafragma y dividen la nave en cinco tramos. La cubierta es de techumbre de madera, pero en la cabecera se ha recurrido a una bóveda nervada dividida en cinco paños de yeso.
La iluminación interior se consigue por medio de sendas hileras, en los costados norte y sur, de cinco óculos.
Existe una sacristía a la que se accede desde el tramo de la nave próximo a la cabecera. Al exterior queda alineada con el volumen corrido del pórtico norte.
Por el mismo lado y desde el tramo de los pies hay entrada a un baptisterio que asimismo queda dentro del volumen del pórtico, concretamente en la confluencia de las dos crujías del mismo.
La torre se levanta alineada con el porche del costado oriental en un primer cuerpo de sección cuadrada semejando ser una continuación de aquel. El resto está construido en ladrillo y tiene sección octogonal. Unas pilastras en resalte sobre la unión de los lienzos del octógono acentúan la verticalidad. Consta de dos cuerpos, el primero compuesto por un solo piso y, el segundo, por tres: un friso con óculos, vanos en arco de medio punto enmarcados por alfiz y friso de casetones rectangulares.