Descripción
En esta partida, muy húmeda por la colisión de la falla del Jiloca, se extendían antiguamente enormes praderas y bosques fluviales. Desde finales de la Edad Media se produjo un proceso de desecación y roturación que se prolongó hasta el siglo XIX. Las principales etapas de este proceso son la construcción de la Acequia Molinar a finales del siglo XV y el desvío del río Jiloca por la margen izquierda de las terrazas fluviales en el siglo XVII, dejando el antiguo cauce como acequia de riego y desagüe de humedades. En este caso, la intervención que sufrió el río es completamente diferente de la que encontramos en Báguena. No se trataba de enderezarlo, sino de desviarlo de su cauce natural.
Fuente
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BENEDICTO GIMENO, Emilio; Martín Domingo, Francisco. La Arquitectura del Agua en la Comarca del Jiloca. Inventario inédito, Centro de Estudios del Jiloca, Noviembre 2007.
Síntesis histórica
Antigua pradera natural roturada a lo largo de los siglos modernos para ponerla en cultivo, desviando el cauce del río Jiloca por una de las márgenes del valle para evitar los humedades.