La iglesia parroquial presenta una planta singular con cabecera rectangular, tres naves, la central más ancha que las laterales, de tres tramos cada una, y dos capillas colaterales al eje transversal del crucero: la situada en el lado del Evangelio presenta planta rectangular acusada en planta; sin embargo, la capilla correspondiente al lado de la Epístola ocupa un tramo de la nave lateral.
La cabecera y nave central se cubren con bóvedas de medio cañón con lunetos, mientras las naves laterales lo hacen con bóvedas de arista; el crucero va cubierto con una falsa cúpula sobre pechinas, al igual que las dos capillas colaterales. Todas las bóvedas y cúpulas presentan su intradós decorado con yesos esgrafiados de finales del siglo XVII con motivos de la fauna local en distintos tonos y de interesante traza. Hay un coro elevado a los pies del templo.
En el lado del Evangelio sobresale en planta una capilla cubierta con cúpula, construida por D. Silvestre Fortea. En el de la Epístola únicamente sobresale la cabecera de otra capilla que fue construida, a partir de 1697, por la familia Bernad.
El interior tiene escasa luminosidad debido a los pocos huecos de luz; de modo que la iluminación de la iglesia se resuelve a través de un óculo existente en la fachada principal, de dos óculos y una ventana rectangular que hay en la fachada sur, y de seis vanos rectangulares y cuadrados alojados en la fachada norte.
Al exterior, observamos la fábrica de mampostería en la que se distinguen los volúmenes de las naves de distinta altura (mayor la central que las laterales), así como las cúpulas del crucero y capilla colateral del lado norte trasdosadas en tambor octogonal de ladrillo con linterna abierta, en cada uno de sus lados, en vanos de medio punto.
La capilla del lado sur posee una linterna de seis lados, en los que se abren ventanas de arcos de medio punto.
La fachada principal situada a los pies del templo y reformada en el siglo XIX, presenta la portada en arco de medio punto moldurado, sobre la que se disponen una hornacina con una imagen de la Virgen y un óculo.
La torre campanario se sitúa a los pies, en el lado sur. Presenta tres cuerpos de proporción muy airosa, y responde al modelo de torres mixtas que poseen un cuerpo inferior de base cuadrada de piedra sillar bien labrada que termina con una imposta muy volada, y dos cuerpos superiores de ladrillo; en este caso uno cuadrado y el superior octogonal. El segundo cuerpo de planta cuadrada y relizado en ladrillo destaca por su decoración sobre recuadros rehundidos con temas de almena escalonada, sobre éstas existen grandes cruces de brazos iguales enlazadas con otros temas y rematando el segundo cuerpo con dos vanos de medio punto doblados por cada lado y en las enjutas resultantes van medallones con bustos que recuerdan a los que decoran la Lonja de Zaragoza.
El paso del segundo al tercer cuerpo, realizado en ladrillo, de planta octogonal se realiza mediante torreoncitos en los ángulos. Además de la típica composición de vanos de la parte superior destacan las ventanas con frontón.
La importancia de esta torre viene dada por la singularidad de sus elementos decorativos, en los que se produce un intento de sustituir el tradicional vocabulario formal del ladrillo y la cerámica mudéjar por otro más actual, enraizado en un lenguaje de raíz manierista.