Desde su ubicación se contempla una magnífica panorámica del pueblo y de toda la vega del Ebro
Es una construcción sencilla, que consta de una nave de tres tramos de distinto tamaño, cabecera de testero recto, dos capillas rectangulares abiertas a la altura del tercer tramo, a modo de crucero, una sacristía abierta a la derecha de la cabecera, y dos estancias abiertas a ambos lados de los dos primeros tramos, de planta rectangular y cubiertas de madera a una vertiente, con dos pisos que albergan la antigua vivienda del ermitaño, y dependencias para ganado y aperos.
La nave y cabecera se cubren con cañón con lunetos, reforzada por fajones que apean en pilastras escasamente resaltadas. Las capillas abiertas al tramo tercero se cubren con cañón rebajado con lunetos. La sacristía posee cubierta plana y acceso por una puerta abierta en la capilla mayor.
El coro, situado a los pies de la nave, se sostiene mediante estructura de cielo raso que apea en dos columnas toscanas de madera que sostienen tres arcos de medio punto rebajado.
Como decoración, una cornisa moldurada recorre los muros de la nave, sostenida por pilastras sobre las que cargan los arcos fajones. Una sucesión de figuras en estuco policromado representan alternativamente águilas con alas extendidas y los escudos de José C. Bardají Bermúdez de Castro y Borja.
La bóveda y el testero de la capilla mayor están decorados con vistosos frescos rococó, de mediados de siglo, con motivos de tradición romana.
Al exterior mantiene la sencillez estructural: la fábrica de ladrillo está revocada con cal, color azafrán en fachada y blanco en el resto.
El ingreso se realiza mediante arco de medio punto rebajado sobre el que corre una moldura de yeso. En la parte superior se abre una ventana de arco rebajado. El hastial está escalonado por dos pináculos, coronado con bolas, y remata con espadaña acabada en veleta de forja.
Bienes muebles: Bienes muebles El interior guarda un púlpito rococó hexagonal, realizado en mampostería revestida de estuco con rocalla y restos de policromía. La ermita ha sido despojada en la actualidad de los bienes muebles que albergaba, por el peligro de robo.