Se trata de un conjunto de construcciones subterráneas excavadas en los tres cerros que rodean el casco urbano de Almudévar: las Crucetas, al este; la Corona, al oeste; y la base del cerro situado al norte. En los dos primeros casos se extienden desde la base de los montículos hasta su cima, alineadas de forma más o menos regular en las sucesivas líneas de nivel.
Las bodegas de Almudévar pueden ser de dos tipos: las dedicadas exclusivamente al almacenamiento del vino y las que se usan para la elaboración y el posterior almacenamiento del vino; en este segundo caso, que es el más frecuente en esta localidad, la bodega propiamente dicha cuenta con otras estructuras asociadas, como la pisadera, el lagar y el laco.
Todas ellas son bodegas excavadas en ladera pendiente de las colinas, cerradas al exterior mediante una obra de mampostería que sobresale ligeramente al exterior del talud, a modo en ocasiones de pequeña “caseta”. En ellas se abre un acceso, generalmente adintelado, que da paso a un pasadizo descendente de 1,5-2 m de longitud al fondo del cual se encuentra el frente del talud con la puerta adintelada que accede a la galería subterránea de la bodega propiamente dicha. En muchos casos, cuando las bodegas están acompañadas por estructuras de producción de vino, en la obra de mampostería, junto a la puerta de acceso, hay una ventana cuadrangular, que da acceso a la estancia en la que se encuentran la pisadera y el lagar.
El interior de las bodegas es una galería, generalmente descendente, excavada en la arcilla del terreno. Cada cierto trecho cuenta con ensanchamientos en ambos muros laterales, donde se iban disponiendo los toneles. En algunos casos, al fondo de la galería se abre un espacio de mayor tamaño para albergar las cubas.
Estas galerías disponen de una abertura cenital que sirve como respiradero, pues existe un conducto de ventilación excavado en la colina, que al exterior se encuentra cerrado por una construcción cilíndrica o troncocónica de mampostería coronada por una losa horizontal (a modo de "chimenea"), que se denomina en esta zona "fumero".
Los espacios donde se encuentran las estructuras para la elaboración del vino pueden estar adosados a la bodega o encontrarse exentos y separados de ella.
En el primer caso, que es el más frecuente en Almudévar, están excavados en un lateral de la bodega y cuentan con un acceso a través de una pequeña ventana abierta en el frente de obra del conjunto de la bodega. En primer lugar se encuentra el espacio denominado “pisadera”, donde se pisaban las uvas introducidas por la ventana. De allí pasaban al lagar para su fermentación. Los lagares son cavidades cilíndricas, reforzadas por piedra, que suelen tener unos dos metros de diámetro y tres de profundidad. Por último, desde el lagar pasarían al laco, pequeña cavidad existente en el suelo de la bodega, donde se recogía el vino y se trasladaba a las cubas y toneles. En Almudévar la práctica totalidad de las bodegas de los cerros norte y de la Corona, así como muchas del cerro de las Crucetas, presentan este tipo de estructuras.
Menos frecuentes son los lagares exentos, aunque se puede ver cierto número de ellos en el conjunto de bodegas del cerro de las Crucetas. En este caso, la pisadera y el lagar se encuentran situados en el interior de casetas exentas de mampostería, de planta cuadrangular y cubiertas a un agua, que se elevan a pocos metros de la bodega de almacenamiento correspondiente.