Conjunto que alberga en su interior un almacén, unas estrujadoras, unos depósitos y el espacio destinado a la venta.
El almacén es un recinto de planta rectangular y cubierto a doble vertiente que tiene un edificio adosado en un extremo de cubierta plana, el cual parece de construcción más reciente y que es donde se ubica la báscula.
Por otra parte, hay que hablar de otros elementos adheridos, como son las estrujadoras. Una de ellas aparece situada en uno de los extremos cortos del complejo, que parece ser de edificación posterior a otra que hay en la fachada principal. Son un total de tres, dispuestas dos juntas, las primigenias, hacia la mitad de la fachada principal, y una tercera aislada, de reciente instalación, en un extremo de la cooperativa. Todas ellas aparecen incluidas en una especie de módulos o pabellones adheridos a la estructura principal. Las de apariencia más antigua ofrecen tres huecos o entradas para echar la uva, separados por varios pilares. Su proyección en el espacio obliga a la construcción de un tejadillo a dos vertientes. El material predominante es el hormigón. Hay que decir que se han habilitado muy cerca de la entrada a las oficinas.
Básicamente, consisten en un contenedor con las paredes en talud (para que resbale bien la uva), en cuyo fondo hay un mecanismo dentado y metálico sinfín que por medio del movimiento continuado permite la obtención del mosto por la operación de prensado. El poso resultante es evacuado por unos conductos determinados y acaba siendo desechado. El mosto se desvía para su fermentación por una tubería a unos depósitos que ocupan una nave cercana al mencionado conjunto. Cuando están inactivas, se cierran con una persiana metálica.
En cuanto al interior, destaca poderosamente el espacio diáfano que se logra, donde los depósitos, encastrados en la obra de hormigón, material que predomina en el edificio, se distribuyen a lo largo del desarrollo de la nave. En los extremos de la misma, se han habilitado unas escaleras para subir a la segunda planta hipotética, para controlar el proceso de llenado y vaciado de los contenedores. La estructura de hormigón se refuerza por vigas de hierro en sentido transversal. Todas las superficies han sido pintadas en blanco, al igual que sucede con el exterior. Hay que puntualizar que también se utiliza el ladrillo caravista en el tramo de la estrujadora y de la báscula.
Finalmente, hay que destacar las buenas condiciones de iluminación, gracias a los ventanales que se disponen en la zona más elevada de la nave principal, sobre todo, por encima de la estrujadora, así como en el edificio anejo de volumen cúbico.