Descripción
A través del azud que se construye en el río Guadalaviar, se produce la necesaria contención de las aguas que permite su canalización y uso para el molino.
El agua se deriva de esta zona y pasa a la balsa y entrada superior del molino, donde a través de una tajadera se produce el salto del agua que provoca la energía que hace mover los rodetes que a su vez accionan el sistema de molienda. Una vez el agua cumple su función se desaloja a través de los cárcavos, realizados en arco de medio punto y es devuelta al río.
El edificio del molino tiene planta rectangular. Está construido en mampostería con los muros parcialmente enlucidos con el cemento rojizo propio de la zona, de cuatro alturas, correspondiendo la inferior al piso de molienda y las superiores a la vivienda, y cubierto a doble vertiente con teja de tipo árabe. Presenta vanos rectangulares de iluminación, adintelados con gruesas viguetas de madera y algunos de ellos abalconados.
Destaca la arquería del piso superior, típica de la arquitectura tradicional. Al edificio se accede a través de unas escaleras que descienden al patio de entrada, donde se pueden verlos cárcavos y la salida de agua.
Fuente
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BIEL IBÁÑEZ, María Pilar (coord.). Inventario del patrimonio industrial y la obra pública de Aragón. Inventario inédito, Gobierno de Aragón, Diputaciones y Comarcas, 2004-2009.
Síntesis histórica
Documentado desde 1505.
Funcionó como molino hasta 1985.
En 1996 se restaura y se abre como bar en 1997.
Anteriormente el molino era propiedad de la familia Navarro y Miguel Alonso era el molinero. En 1985 se vende y en la actualidad es propiedad de la familia Giménez y Alonso.
Datación e historia del bien
CONSTRUCCIÓN
Edad Moderna-S. XVI-1505
Documentado desde 1505.
CESE DE USO
Edad Contemporánea-S. XX-1985
Funcionó como molino hasta 1985.
RESTAURACIÓN
Edad Contemporánea-S. XX-1996
En 1996 se restaura.
CAMBIO DE USO
Edad Contemporánea-S. XX-1997
Se abre como bar en 1997.
Anteriormente el molino era propiedad de la familia Navarro y Miguel Alonso era el molinero. En 1985 se vende y en la actualidad es propiedad de la familia Giménez y Alonso.