Descripción
El conjunto conventual constaba de una iglesia y, adosadas a ella, las dependencias monásticas dispuestas en torno a un claustro central.
Dichas dependencias, estructuradas en dos plantas en torno al claustro, han sufrido numerosas modificaciones desde su construcción, por lo que apenas es posible constatar ni su distribución ni su aspecto original.
Entre ellas cabe destacar la denominada capilla de la Virgen, una sala rectangular en la que hay pinturas murales del siglo XVIII (pueden ser contemporáneas a la reforma de la iglesia) que representan las diversas letanías del rosario (hortus conclusus, speculo sine macula, etc.) mediante una imagen alusiva y el texto correspondiente; son de carácter popular y, dentro del mismo, de relativa calidad.
Quizás la fachada exterior del convento, situada a continuación de la fachada de la iglesia, conserva, a pesar de las reformas y restauraciones, un aspecto más similar al original. Presentaba dos plantas, con una composición muy rítmica basada en cinco contrafuertes de ladrillo entre los que se abren vanos dispuesto con gran regularidad y simetría: en la planta baja se trata de ventanas cuadradas y en la superior de balcones. Hay un último cuerpo de remate de construcción contemporánea.
Protección. Historial administrativo
Declaración
Resolución: 11/11/2002
Publicación: 02/12/2002
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Síntesis histórica
El convento fue fundado en 1530 por los condes de Sástago, Blasco de Alagón y Ana de Espés. Las obras concluyeron en 1539, siendo patrocinadas en esta fase final por sus sucesores, Artal de Alagón y Luisa Fernández de Heredia.
Sin embargo, existe obra arquitectónica anterior en el conjunto, ya que se reaprovechó para el convento una antigua iglesia mudéjar del segundo cuarto del siglo XVI dedica al Salvador, de modo que le dio nombre. Se integró en el conjunto monástico sin apenas reforma, salvo el recrecimiento de la torre. Lo que se construyó en el siglo XVI fueron las dependencias conventuales propiamente dichas.
En la segunda mitad del siglo XVIII la iglesia sufre una importante transformación, con su ampliación por el lado de los pies y una profunda reforma del interior mudéjar.
En 1836 fue desamortizado, destinándose a diversos usos particulares, que provocaron una profunda transformación de las dependencias monacales y de parte del claustro.
En 2006 el conjunto conventual fue restaurado.