Descripción
El denominado puente de las pilas es una pasarela de madera, sujeta mediante sirgas, tendida entre dos estribos de piedra en las orillas y soportada por tres pilas también de piedra situadas en el interior del cauce. Tiene una longitud de 62 metros.
Las pilas se encuentran a distancias irregulares. Son tres construcciones de unos 3 metros de altura, realizadas con sillares en la parte baja, sillarejo sobre ella y mampostería en el remate, como consecuencia de sucesivas reconstrucciones; todas ellas están reforzadas mediante tajamares y espolones de planta triangular, en ambos lados, que les otorgan una planta hexagonal.
Síntesis histórica
Existe constancia de que un puente de características relativamente similares, de tablero de madera sobre estribos y pilas de piedra, existía en el lugar a finales del siglo XVI. En ese momento la documentación conservada testimonia reparaciones de importancia en la obra, ejecutadas por la Diputación del Reino entre 1581 y 1584.
En los años inmediatamente anteriores a 1590 el puente fue reformado y ampliado por el maestro Angelo Vagut de Jaca y el cantero Simón de Vera; los hermanos Bernat y Joan de Bibián se encargaron de la carpintería. Al menos se levantó un pilar de obra y se sustituyó el tablero de madera.
En 1590 el concejo de Senegüé recibe una suma de la Diputación del Reino para terminar la obra, tarea que se encomienda al cantero de Jaca Marçal Lasala con la condición de que la termine en 1592. Este maestro debía ejecutar “un pilar más adelante del que estaba hecho y dos tramadas de madera”. Tras realizar el pilar, Lasala abandonó la obra para incorporarse a los trabajos de construcción de la Ciudadela de Jaca, dejando pendiente en Senegüé la instalación del nuevo tablero, que fue finalmente colocado en fecha desconocida.
A principios del siglo XX el puente debía encontrarse muy deteriorado. En 1901 los vecinos de Senegüé y otras poblaciones ribereñas toman la decisión de sanearlo, para lo cual contratan en 1906 a Antonio Ara de Javierrelatre.
El puente quedó en desuso en la década de 1980, al entrar en servicio la nueva comunicación por carretera.
Prácticas socioeconómicas
A principios del siglo XX el control del tránsito era ejercido por la Junta del Puente de las Pilas, presidida por el alcalde de Senegüé. Para ello disponía de un pontero, instalado en una pequeña construcción, ya desaparecida, al lado del puente.
El cargo de pontero se subastaba anualmente. Además del registro y cobro del peaje, el pontero se encargaba de realizar pequeñas reparaciones y de impedir el paso de maderos por el cauce.