El carnaval es una fiesta que tiene lugar inmediatamente antes de la cuaresma cristiana, con fecha variable entre febrero y marzo según el año. Su característica común es la de ser un período de permisividad y cierto descontrol y en ella tienen papel principal la ocultación del rostro al ser tapado o tiznado con hollín, la presencia de un personaje al que se achacan todos los males del pueblo, y los disfraces que a veces se limitaban a aparentar un cambio de género (mujeres disfrazadas de hombres y viceversa) pero que en algunas localidades están perfectamente establecidos de manera tradicional y parecen estar relacionados con una religiosidad pre o paracristiana.
En Torla el Carnaval es una bestia negra, con cuernos y cubierta de pieles, que en este caso representa todo lo malo que ha sucedido durante el año. Vive en Ordesa y allí está hasta que el otro personaje de la fiesta local, O Tenedor, va a darle caza para posteriormente exhibirlo mientras asusta a los vecinos por las calles del Torla en una ronda, y hasta que es juzgado y condenado a morir por un disparo en la plaza.
También de gran interés antropológico es el romance del Carnaval de Torla, en el que se apoyaba esta celebración y para el que se ha propuesto una versión restaurada que se reproduce a continuación: “Cuentan que si nació / un grandioso animal / en as cuevas de A Planiata / s'ha criato en o Valazal / y s'ha feto gran en Carriata. / Ayer ta l'escurecito / campaba por A Plana / y hoy ha llegato t'As Moracas / y ha baixato por As Tovas. / Y en llegar ta Sopeliana / ha pillato o camino / y ha baixato cutio-cutio / hasta llegar ta ra plaza. / Allí lo van a prender / y lo van a fer rondar / por totas as calles d'o pueblo / e as casas d'o lugar. / Dimpués de tener-lo bien farto / y con buens tragos de más / lo van a tornar t'a plaza / y allí lo van a matar. / Una vez d'haber-lo muerto / y en o suelo chaza ya / lo baixarán a rastro / t'astí ta Traveinal. / No sé si lo feto bien ye / ni si lo feto mal está / o que quería que se'n rida / y o que no puede plorar. / Aquí s'acaba o romance / d'iste grandioso animal / que no se'n vierá más / hasta ya ta o proximo año / ta ros Carnavals”.
“Carnaval se vestía uno de carnaval. Una persona joven se vestiba de carnaval. Vestido con pieles y por ahí y luego pues a dejarse ver en una plaza. Los mozos veíamos cómo bailaban ellos. Y se disbrazaban” Torla, año 2019. Hombre n. 1927
La continuidad de este elemento es alta en razón a que sigue celebrándose todos los años a partir de su proceso de recuperación producido a finales de la década de 1980. Cuenta asimismo con un libro monográfico.