Hemos publicado en nuestro portal web alrededor de 1000 fotografías de 42 castillos y edificios fortificados de la provincia de Huesca, todos ellos declarados Bienes de Interés Cultural, que hasta el momento carecían de una adecuada documentaci...
Adaptado a la orografía de la parte alta del monte, es un gran conjunto de planta irregular, con construcciones dispuestas en varios niveles. El nivel inferior del castillo, situado en el extremo oeste del conjunto, se asienta sobre un espacio estrecho con algunas construcciones de carácter exclusivamente defensivo que cerraban el acceso por este lado. Este recinto está delimitado al norte por un muro bajo de sillares bajos y bien trabajados, con troneras abiertas para fusilería, en el que se conservan con mayor o menor integridad dos puertas, así como el basamento de un torreón en uno de sus extremos. La parte superior del conjunto, al este, adopta una forma aproximadamente triangular. En ella, rodeadas de algunos paños de murallas, se ubican las dependencias de habitación: la torre del Homenaje, los vestigios de una construcción cuadrangular situados junto a ella, un aljibe y restos de otros dos torreones. Todos estos elementos se distribuyen en dos alturas. En el nivel más bajo se conservan los restos de un torreón que cerraba el acceso a esta parte del recinto, alineado con la muralla que lo defendía, de la que también se conservan algunos lienzos. En el interior del recinto superior se elevan dos torreones exentos, uno de planta cuadrada y otro aproximadamente elíptico, construidos en mampostería y encofrado de yeso, que las más recientes investigaciones (Menjón, 2011) identifican como el núcleo originario de la fortificación, datable en época islámica. Una pequeña elevación rocosa corona esta parte del recinto, donde se ubica la construcción más relevante del conjunto. Se trata de la llamada Torre del Homenaje, construida en época medieval, pero considerablemente reformada en el siglo XVI. Tiene planta cuadrada y tres pisos de altura. Está realizada con sillares de pequeño tamaño. El piso inferior de la torre, sin acceso directo desde el exterior, es un espacio cubierto con bóveda de cañón excavado en la roca. En el primer piso se sitúa la antigua puerta, que quedaba en alto, presenta también una ventana adintelada, con decoración clasicista y doble bancada de piedra interior. Sobre ella, en el piso superior, se abre otra gran ventana de características similares, flanqueada por pilastras que sostienen un entablamento moldurado.
La guerra entablada por las familias Gurrea y Urriés alcanzó una gran violencia a finales del siglo XV y alteró de forma permanente y dramática la vida cotidiana de la ciudad de Huesca. A pesar de las iniciativas de pacificación y control emprendidas por el rey y el concejo, entre 1460 y 1480 se fueron sucediendo las escaramuzas y tumultos urbanos entre los partidarios de ambas familias, los secuestros y ataques a viajeros a las puertas de Huesca, los robos de ganado en el entorno… Mientras tanto, una ciudadanía alterada por la situación promovía sus propios tumultos, como el desencadenado con motivo del precio de la carne.
Jesús Vázquez ObradorSabiñánigo, Comarca del Alto Gállego, 2002