Hemos publicado en nuestro portal web alrededor de 1000 fotografías de 42 castillos y edificios fortificados de la provincia de Huesca, todos ellos declarados Bienes de Interés Cultural, que hasta el momento carecían de una adecuada documentaci...
El aljibe de Antillón es un depósito de agua excavado en el suelo al que se accede por un tramo de escaleras una vez atravesada la puerta abierta en la caseta de ladrillo construida en época reciente para proteger la entrada. El depósito está excavado en el suelo con una estructura de planta rectangular y muros pantalla construidos con hiladas de piedra sillar con terminación rústica, muy irregulares, sin alisado externo y con partes almohadilladas, colocadas a soga mayoritariamente. En uno de los muros cortos se dispuso la boca del manantial, que fue dotada de un vano muy rasgado cubierto con arco de medio punto de dovelas de piedra mucho mejor terminadas que las de los muros laterales. La función de estos vanos era captar el agua de las filtraciones. En el muro opuesto se alojó el acceso al depósito, provisto de escaleras. El cierre superior del conjunto presenta una cierta complejidad, ya que cuenta con dos técnicas constructivas diferentes. Por una parte, sobre los muros pantalla se conserva tan solo el arranque de una bóveda de cañón compuesta por dovelas cuidadosamente alisadas a puntero que o bien nunca se terminó o bien se desplomó en un momento dado, de modo que el cierre superior conservado en la actualidad consiste en una estructura adintelada contemporánea, posiblemente de principios del siglo XX, compuesta por bovedillas de ladrillos a sardinel entre vigas de hierro que apoyan en una fábrica de ladrillo a modo de pequeños pilares de escasa altura. La cubrición de este aljibe con bovedillas de ladrillo es similar a la denominada “Fuente del peregrino” o Fuente vieja de Pueyo de Fañanás.
En 1555 las monjas benedictinas del monasterio de Santa Cruz de la Serós se trasladaron a Jaca y construyeron un nuevo monasterio, donde la comunidad estuvo instalada hasta 2025. Tras su marcha, el archivo del monasterio ha sido depositado en el Archivo Histórico Provincial de Huesca, que ha catalogado y digitalizado sus fondos, brindándonos importantes sorpresas. Porque no solo contiene 500 años de memoria de la ciudad de Jaca, sino que conserva una gran cantidad de documentación medieval del monasterio de Santa Cruz de la Serós y una buena parte de los fondos del monasterio de San Juan de la Peña, que fueron llevados a Jaca a raíz de la Desamortización.
Jesús Vázquez ObradorSabiñánigo, Comarca del Alto Gállego, 2002