La guerra entablada por las familias Gurrea y Urriés alcanzó una gran violencia a finales del siglo XV y alteró de forma permanente y dramática la vida cotidiana de la ciudad de Huesca. A pesar de las iniciativas de pacificación y control emprendidas por el rey y el concejo, entre 1460 y 1480 se fueron sucediendo las escaramuzas y tumultos urbanos entre los partidarios de ambas familias, los secuestros y ataques a viajeros a las puertas de Huesca, los robos de ganado en el entorno… Mientras tanto, una ciudadanía alterada por la situación promovía sus propios tumultos, como el desencadenado con motivo del precio de la carne.
Dos poderosas familias nobiliarias, los Urriés de Ayerbe y los Gurrea de Gurrea de Gállego, se enfrentaron en una violenta guerra que sacudió Huesca y su entorno en los últimos decenios de la Edad Media. Motivada por los intentos de consolidar la hegemonía sobre ciertos territorios y acaparar los cargos en iglesias y concejos, dio lugar a una ola de violencia que incluyó asedios e incendios, sangrientas escaramuzas y batallas campales, saqueos de pueblos y tumultos urbanos, y dejó tras de sí un significativo requero de muertes y destrucciones. Una exposición organizada por el Archivo Histórico Provincial de Huesca nos descubre esta historia.
Si bien fue Zaragoza la ciudad donde se inició con gran fuerza el modernismo a comienzos del siglo XX, será sin embargo en Teruel donde alcanzará su apogeo y donde se concentran los edificios más audaces e innovadores del nuevo estilo. Y todo ello gracias al talento y la creatividad de un solo hombre, el arquitecto catalán Pablo Monguió, que entre 1908 y 1916 renovó su casco histórico con edificios que todavía hoy sorprenden por su exuberante originalidad. Como también sorprende, con su combinación de modernismo “racionalista” e historicismo, el Círculo Oscense, una de las escasas muestras de este estilo que podemos encontrar en otras ciudades aragonesas.
A comienzos del siglo XX irrumpió con gran fuerza en Aragón la estética modernista, plasmada en diversas manifestaciones artísticas y culturales: arquitectura, escultura, pintura, artes decorativas y literatura. Los grandes comerciantes, industriales y banqueros de las principales ciudades edificarán y decorarán sus casas, comercios y lugares de ocio con este nuevo estilo, que reivindicaba la creatividad e imaginación del artista mediante obras fluidas, dinámicas y ligeras. Zaragoza fue pionera en Aragón en la implantación del nuevo estilo.
Tras triunfar en Zaragoza con los retablos mayores del Pilar y de las iglesias de San Pablo y San Miguel de los Navarros, Damián Forment se trasladará en 1521 a Huesca para acometer la que será una de sus obras maestras: el retablo mayor de la catedral. Su traslado inaugura una década muy fructífera, con múltiples encargos en diversos lugares y tres talleres funcionando a pleno rendimiento. Sin embargo, la turbulenta cotidianidad de la vida en los talleres y algunos errores, como los que provocaron el pleito entablado contra él por el monasterio de Poblet, enturbiarán esta fase de su vida, mientras él continuó renovando su estilo hasta el final.
El siglo XVI es la época dorada de la escultura aragonesa y en ella brilla con luz propia el valenciano Damián Forment, considerado como uno de los escultores claves del período debido a múltiples factores como su virtuosismo en la talla, su habilidad para diseñar complejas y armoniosas composiciones repletas de figuras y su capacidad de aprendizaje, que le permitió evolucionar desde su inicial formación gótica hasta la paulatina incorporación de influencias italianas, convirtiéndole en uno de los introductores del Renacimiento en España.
A lo largo de la Edad Media fue construyéndose alrededor de la catedral de Huesca un complejo conjunto arquitectónico en el que residieron tanto el obispo como los canónigos, se celebraron ceremonias episcopales y se administraron las rentas de la diócesis: un palacio episcopal, grandes dormitorios comunitarios, claustros, bodegas y almacenes, parte de los cuales se mantienen en pie y componen un conjunto religioso único en Aragón. A esto se añaden las obras artísticas producidas en torno a la propia catedral, que se exponen en el Museo Diocesano junto con otras magníficas piezas procedentes de diversas iglesias y conventos de la diócesis.
Desde hace pocos meses la catedral de Huesca cuenta con un plan director, que permitirá consolidar no solo la catedral, sino su entorno medieval, que constituye un conjunto episcopal único en Aragón. Y efectivamente, la de Huesca es la única diócesis en la que, además de la propia catedral, se conservan también, componiendo con ella un conjunto unitario, las estancias dedicadas a la residencia del obispo, a la vida conventual y a la gestión económica del obispado. Proponemos un recorrido histórico-artístico por este conjunto lleno de sorpresas, que comenzará en la catedral, un magnífico edificio gótico fruto de una larga y compleja historia constructiva.
Recientemente ha finalizado un laborioso e importantísimo proyecto histórico y archivístico: la sistematización, transcripción y publicación de las actas de las Cortes del Reino de Aragón entre 1164 y 1514, es decir, entre los reinados de Alfonso II y Fernando II, que constituyen una fuente esencial para conocer nuestro pasado. Los monumentales resultados de este trabajo, fruto del esfuerzo de más de una veintena de investigadores vinculados a la Universidad de Zaragoza durante 20 años, suman más de 11.000 páginas transcritas, que pueden ya consultarse en el portal DARA.
El momento álgido de construcción de puentes en nuestra región, cuando se levantaron más y mejores obras, tuvo lugar entre los siglos XIII y XVI. Tras haber conocido en nuestro anterior podcast las circunstancias históricas que rodearon y favorecieron la eclosión de este fenómeno durante la baja Edad Media, hoy os proponemos emprender un viaje. A lo largo de antiguas rutas comerciales, cañadas trashumantes y caminos de peregrinación, recorreremos las tres provincias aragonesas, atravesaremos los puentes más interesantes y os descubriremos los más recomendables para visitar.