Ibor , Antonio . Carletes.
[Antonio Ibor]: Con Castor Sebastián y Cayetano Banzo. Y después ya me dedicaba en plan de comisión. Y a arreglar las mulas. Que en aquellos tiempos era el que las pintaba. Les arreglaba las codas y las crines y después les pasabamos las planchas aquellas que se ponían en la fragua, y quedaban unas culeras fenomenales. Y unos cuellos fenomenales que llamaban la atención. Y luego ya quedaba el celebre Reverte y su sobrino que era José Labadía y Francisco Labadía Grasa, un herradero había en la calle Padre Huesca con José Labadía. Y era el de Reverte que estaba en Santo Domingo en casa Escartín. Y ya, ahí arreglabamos las mulas. Y el día 12 o 14 o el 16 ya tenían que estar todas arregladas pa ponerlas ya en venta. Ya venía la gente de Madrid, la gente de La Mancha, de gente de Valladolid, la gente de Logroño, la gente de Tudela, la gente de Zaragoza, la gente de Lérida. Y en aquellos momentos pues ya las miraban y querían entrar siempre a comprar pa ver las mejores y comprarlas las primeras. Todos los ganaos que había buenos ya se los llevaban anticipaos. Así que empezaban ya el día 14 y duraban hasta el día san Andrés, hasta el 26 o 27, porque antonces ya era de gitanos. Porque la feria verdadera de san Andrés era el 23, 24 y 25. Pero de antes, la mula treintena marchaba para La Mancha y aquí se quedaba muchismo dinero. Y llegabamos en momentos críticos que igual se embarcaban los 60, los 80, los 100, los 120 vagones de mulas. Entre mulas, caballos, burros. Hala, ahora vamos a poner to el Semontano, y parte de Cataluña y toda la provincia Huesca que toda esa gente venían andando.