Pérez Gella, Luis. (01/09/1983)
[Luis Pérez]: Aquellas famosas ferias en as que se traía las cabezas de ganao por cientos. Había montones de puestos de cebollas, melones, había cantidad de garitas, cantidad de charlatanes en las que igual se vendía una sartén que se arreglaba una boda, por bien decirlo. Porque en la Feria de Ayerbe desde que hay anécdotas, en ellas se vanía a hacer prácticamente todos los ajustes de los pastores de la comarca. Aquí llegaba el montañes y el del Somontano y el de la Ribera, y en ellas se lograba pues acuerdos diversos. Había, ya digo, ajustes de bodas, en la que algunas anécdotas cuentan que una se rompió por un par de medias. Había ajustes de pastores para la añada, de san Miguel a san Miguel. En esta feria no era dificil ver al montañés clásico de calzón corto pues haciendo, no sé, los ajustes del personal que necesitaba para toda la temporada.
Luego también en estas ferias surgían como hemos dicho antes, aquellos ajustes de bodas en los que venían el padre y la madre del novio y el padre y la madre de la novia, y aquí hablaban prácticamente todo lo que había que arreglar en cuanto…
[Rafael Ayerbe]: Las dotes
[L.P]: Dotes y demás. Sí, o sea que en fin, era una feria que podemos decir que era la fiesta de toda la comarca. Aquí venían cantidad de gente de la comarca que venían a hacer las transacciones durante el día pero que por la noche, como no había medio de transporte, se tenían que quedar. Entonces esto era un dormitorio en el que los porches podían verse por las mañanas como una cama general donde cada uno dormía como podía, algunos con más calor del preciso por el alcohol. Pero bien.
Otra cosa también muy clásica en Ayerbe eran los gitanos. Y también se esperaban muchos de ellos para septiembre a hacer las bodas de gitanos. Aquellas famosas bodas del puchero y: “Me quieres, te quiero / pues a romper el puchero”.