Se encuentra situada en la parte más alta del pueblo. Junto con la abadía, la escuela, la herrería y el cementerio, compone una pequeña plaza cerrada, a la que se accede por un portalón de medio punto en cuya clave hay un bajorrelieve que representa una custodia.
La iglesia tiene planta rectangular, con cabecera recta orientada al este y construcciones salientes adosadas por el lado sur: sucesivamente, el pórtico, el almacén para diezmos y la sacristía, que se encuentran en diversos grados de derrumbe. Está construido en sillarejo y sillar de buena talla, especialmente en la torre.
La portada se abre en el lado sur, próxima a los pies, precedida por un amplio pórtico. Este abre por su frente en arco de medio punto y se cubre con bóveda de medio cañón ligeramente peraltado, que apea en ménsulas biseladas. En uno de sus laterales tenía otra abertura en arco apuntado, que fue cegada para la construcción del inmediato almacén de los diezmos. La portada propiamente dicha es adintelada y está enmarcada por dos arquivoltas de medio punto que cobijan un tímpano en cuyo centro hay un óvalo apuntado inscrito en un rectángulo.
Al interior tiene una única nave, de cierta anchura, cubierta con bóveda de cañón apuntado y dividida en tres tramos por arcos fajones apuntados, que apean en pilares con decoración vertical de sogueado y presentan capiteles decorados con relieves de cabezas aladas de angelotes y rostros enmarcados por círculos. A la nave se abre una triple cabecera, con la capilla central más ancha y profunda que las laterales; las capillas de la cabecera se cubren con bóvedas de cañón.
En el costado norte de la nave abren dos capillas de planta cuadrangular, de dimensiones ligeramente desiguales entre sí y cubiertas ambas con bóvedas de cañón. Tienen embocaduras en arcos de medio punto. El correspondiente a la primera de ellas presenta el intradós decorado con sogueado y apea en ménsulas talladas con forma de cabezas. La segunda de estas capillas, de menor tamaño, estaba destinada a baptisterio.
La sacristía se abre en el lado sur de la cabecera, a la que se abre mediante puerta adintelada y biselada. Es una estancia de planta rectangular cubierta con bóveda de cañón cuyo eje es transversal al de la iglesia. Conserva pavimento de enmorrillado, que compone un círculo con una flor estrellada en su interior.
Tuvo coro alto a los pies y pila bautismal decorada con relieves (García Guatas, 1992 y Satué Sanromán, 2004 y 2007), ambos expoliados en la década de 1980.
La torre se sitúa sobre el pórtico. Es de un solo cuerpo al exterior y dos pisos por el interior. El inferior es abovedado y el superior, donde se encuentra el cuerpo de campanas, es plano. Tiene carácter defensivo, con un vano aspillerado en el lienzo sur del primer piso y cinco aspilleras, además de los cuatro vanos para campanas, en el superior.
Sus características arquitectónicas, especialmente su triple cabecera plana, la emparentan con un grupo más o menos homogéneo de iglesias construidas en el siglo XVI en la cuenca del Ara (valle de Broto y ribera de Fiscal), entre las que pueden citarse las de Fiscal y Berroy. Comparte con ellas también el carácter defensivo del campanario, fortificado mediante aspilleras.