La Ermita de Castellazo, también denominada Capilla de Santiago de encuentra situada en la entrada del pueblo, aislada del caserío, en una ligera elevación formando una placeta bajo su costado septemtrional.
Se trata de una ermita de planta rectangular orientada al este, construída en el siglo XVII en mampostería y argamasa. Se encuentra cerrada, a la entrada del pueblo, exenta y ligeramente en alto, formando una placeta bajo su costado septemtrional de la que arrancan cuatro peldaños que nos dirigen hasta el acceso.
La cabecera de esta ermita es de testero recto y junto a ella, en el costado sur, existe un vano rectangular biselado. Esta cabecera se encuentra en un nivel superior al interior, que el resto de la iglesia, y cubre con bóveda de cañón.
La ermita consta de una sola nave, cubierta con bóveda de cañón y presenta un coro alto a los pies con estructura de madera. El pavimento está realizado en cerámica rojiza tradicional.
El acceso a esta ermita se encuentra situado en el lado norte bajo un arco de medio punto con grandes dovelas a la que se sube desde la placeta mediante cuatro peldaños.
En el costado norte, al exterior, se aprecia un contrafuerte muy saliente y en el lado sur, un vano rectangular biselado junto a la cabecera que constituye el único foco de iluminación. Sobre el muro de los pies hay una espadaña de dos vanos de medio punto de luz desigual.
En la zona del altar, es decir en el interior, se encuentran imágenes devocionales contemporáneas sin valor histórico- artístico. En el centro, la imagen del apóstol Santiago (a quien se dedica la ermita), a su izquierda, San Antonio de Padua. Y a la derecha del apóstol, una imagen de la Virgen María.
Junto al acceso, y adosado al muro norte, se encuentra una imagen de Cristo crucificado.