La iglesia parroquial de la Epifanía del Señor es una obra renacentista iniciada en el siglo XVI y ampliada en el siglo XVIII, construida con fábrica de sillería y ladrillo, de nave única con capillas laterales, cabecera poligonal orientada al este y torre situada en el ángulo sureste que sobresale en planta.
El acceso se realiza atravesando primero un pórtico construido en piedra sillar situado a los pies del templo, en el lado de poniente, que se abre al frente mediante arco de medio punto dovelado enmarcado por moldura que se apoya en las impostas del arco. Este arco se cierra mediante una reja de hierro que lleva la fecha de 1815. El interior del pórtico se cubre con bóveda de arista y la entrada a la iglesia es en arco de medio punto decorado con una moldura que arranca de la línea de impostas que se prolonga por las paredes interiores del pórtico. En el centro de la fachada, sobre el pórtico, a media altura se abre un vano de iluminación en arco rebajado moldurado.
La torre campanario se sitúa junto a la cabecera del templo, al lado de la Epístola, está construida con sillería y se divide en cuatro cuerpos. Los tres primeros son de planta cuadrada y están separados por molduras cóncavo-convexas. La última de estas molduras presenta una decoración donde se alternan ovas y dardos sobre la que se dispone un pretil decorado con cuadrados y rectángulos en relieve. En el tercer cuerpo se abrieron cuatro vanos en arco de medio punto muy rasgados para albergar las campanas aunque uno de ellos se encuentra tabicado hasta media altura. El último cuerpo de la torre es de planta octogonal y en todas sus esquinas se disponen pilastras que terminan en un entablamento compuesto por arquitrabe, friso liso y cornisa, que se rematarían con pináculos terminados en bola de los que solo se conservan tres. En este cuerpo se abrieron cuatro vanos en la parte baja del paño, alternando con otros cuatro en la parte alta. En uno de sus lados tiene un garitón que cubriría el acceso a la terraza del tercer cuerpo de la torre. La torre se remata con una cúpula gallonada de piedra.
Al exterior, la cabecera poligonal se dispone entre contrafuertes, al igual que todas las capillas laterales del lado del Evangelio. Estos contrafuertes llegan en altura hasta el primer cuerpo de la torre. A partir de allí el muro se levantó en ladrillo hasta la cubierta en la cabecera y en las capillas laterales inmediatas. En este espacio de ladrillo podemos observar que todavía es visible parte de la galería de arquillos que se abría bajo el alero. Todos los arquillos están cegados en la actualidad. La cubierta vuela sobre una cornisa a compuesta por cinco hiladas de ladrillos de las cuales tres están dispuestos a tizón y mantienen entre ellas las dos hiladas restantes dispuestas en esquinilla. Esta cornisa, cuando llega a la parte correspondiente a la galería de arquillos, cambia pasando a ser de tres hileras de ladrillos dispuestos a tizón que mantienen entre ellas dos hiladas de tejas invertidas formando un friso de acanaladuras.
En el interior de la iglesia la nave se divide en tres tramos cubiertos con bóveda de lunetos separados mediante dobles arcos fajones de medio punto que apoyan en cornisa moldurada que recorre todo el perímetro de la iglesia, y bajo ella se dispone un entablamento hasta el que se elevan dobles pilastras colocadas sobre altos plintos entre las capillas. El altar mayor se cubre con ábside poligonal dividido en cinco paños a modo de lunetos. Las capillas laterales, tres en el lado del Evangelio y dos en el de la Epístola, se abren a la nave en arco de medio punto y se cubren con bóveda de lunetos. La sacristía y la estancia que da acceso al interior de la torre, ambas situadas en el ángulo sureste junto a la cabecera, están cubiertas con bóveda plana la primera y con bóveda estrellada el cuerpo inferior de la torre. El coro alto está a los pies del templo sobre bóveda de lunetos y con el frente abierto en arco carpanel.
La iglesia estuvo dedicada a El Salvador y a los Reyes Magos, siendo el arcángel San Rafael el patrón del pueblo.