Descripción
Se conservan escasos restos de esta iglesia, que es una construcción de pequeñas dimensiones, de una nave con cabecera curva ligeramente más estrecha orientada al este. Está realizada en sillería caliza, de tono blanquecino, de gran regularidad, aunque la mayor parte de los sillares han desaparecido, conservándose en muchos tramos únicamente en pie el relleno de tierra y cascotes situado entre los paramentos interior y exterior del muro.
No se conservan restos de cubiertas.
La puerta estaba situada en el lado sur, próxima a los pies. Estaba rematada por un tímpano semicircular decorado con un crismón con las letras alfa y omega, que actualmente se encuentra instalado en la puerta del cementerio de Santa Eulalia de la Peña.
Asimismo, en una casa de Santa Eulalia de la Peña (casa de los Alemanes) se conserva en el muro un largo segmento de ajedrezado jaqués de muy buena factura, con un trazado ligeramente curvo, que muy probablemente proceda de la parte superior del ábside de esta iglesia.
Fuente
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PUYOL IBORT, Marta. Campaña de inventario de patrimonio inmueble de la Hoya de Huesca: Zona norte. Inventario inédito, Comarca Hoya de Huesca / Plana de Uesca, 2024.
Bibliografía
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LAGLERA BAILO, Cristian. Inventario de las ermitas de Huesca. Tomo I: Jacetania, Alto Gállego y Hoya de Huesca. Huesca: Pirineo, 2017.
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NOGAROL, Elena. Santa Eulalia la Menor (o de la Peña). Iglesia de San Miguel [En línea]. En BUESA CONDE, Domingo J. (coord.). Enciclopedia del Románico en Aragón. Huesca. Volumen IV: Hoya de Huesca - Somontano - Los Monegros. Fundación Santa María la Real, 2017.p. 1191. [Consulta: 22 de diciembre de 2024]. <https://www.romanicodigital.com/sites/default/files/pdfs/files/HUESCA_Santa_Eulalia_Menor.pdf>.
Datación e historia del bien
CONSTRUCCIÓN
Edad Media-S. XII
La construcción de esta iglesia puede datarse a comienzos del siglo XII y, parece claro que es posterior a la de la iglesia de la plataforma superior de la fortificación.
Avalan esta datación, por un lado, la lógica histórica, ya que se ha supuesto que, tras la pérdida de la utilidad estratégica del castillo tras la conquista de Huesca en 1096, la población descendería a la base de la peña y se construiría allí un nuevo poblado, que sería dotado de esta iglesia.
Por otro, las características estilísticas del edificio, con elementos vinculados al románico jaqués, como el crismón y el ajedrezado trasladados a Santa Eulalia, que parecen sugerir un momento más tardío y contemporáneo a la expansión de este estilo, ya en pleno siglo XII.