Abierto a la galería sur del claustro. Se trata de una gran sala cubierta con bóveda de cañón apuntada sobre arcos fajones apuntados, de intradós acanalado, que apoyan en los muros mediante ménsulas de rollos prolongadas en columnas que se cortan a mitad del muro.
El púlpito se sitúa al fondo del refectorio a la derecha, la escalera se excavó en el muro y se cubrió con bóvedas en arco rampante que apean en columnas de fuste cilíndrico con capiteles decorados con motivos vegetales. El ambón propiamente dicho es un semioctógono, sostenido por una ménsula muy grande a la que se accede a través de la escalera.
En los muros longitudinales se encuentran otros vanos distribuidos según las exigencias de las piezas adyacentes que se hallan detrás del calefactorum y de la cocina; todos estos vanos se cerraron en el siglo XVII.
El muro sur abre mediante dos vanos en arco de medio punto y remata en la parte superior con la apertura de un gran óculo; el muro norte que abre a la nave sur del claustro se articuló mediante la apertura de dos vanos de medio punto y óculo en la parte superior, y puerta de acceso en la parte inferior.
La puerta abre al claustro mediante un vano apuntado, cuyo intradós se decoró con puntas de diamante, rodeado de dos arquivoltas aboceladas, la exterior está decorada con formas lobuladas; el conjunto apea en columnillas adosadas a las jambas de fuste cilíndrico muy estilizado con capiteles decorados con motivos vegetales entrelazados.
Al este del refectorio se encuentra el calefactorium que junto con la cocina es la única dependencia de la abadía provista de chimenea. Se trata de una pieza sensiblemente cuadrada cubierta con cúpula sobre pechinas construida con materiales frágiles; en la parte superior, una linterna calada servía de chimenea.
Al otro lado del refectorio se ubica la cocina, en la parte occidental. Partida en dos por las transformaciones del siglo XVII únicamente se conservan los muros y las ménsulas que sostenían los arcos fajones. Sobre los muros que tocan el refectorio pueden apreciarse las huellas de la bóveda de cañón apuntado que la cubría.
Abierto frente al refectorio, ubicado en la galería sur, se sitúa el lavatorium, pabellón octogonal cubierto con cúpula nervada muy sencilla. Al exterior destacan poderosamente los grandes contrafuertes dispuestos en los ángulos del octógono; abre al patio mediante arcos apuntados en cuyas jambas se adosaron tres semicolumnas con capiteles decorados con elementos curvos. La cubierta es de piedra de forma piramidal. Forma parte de las construcciones más antiguas de la abadía, situándolo en los primeros años del siglo XIII.
El scriptorium también se abre a la galería sur del claustro. Es de planta rectangular y con una estructura muy similar a la sala capitular. Consta de dos naves de tres tramos cada una cerrados con bóveda de crucería sencilla que apea en pilares octogonales con capiteles de forma troncopiramidal, de mayor sobriedad y dureza de líneas que los pilares fasciculados de la sala capitular. Tanto por la sencillez y sobriedad de la traza como por la ausencia generalizada de decoración, se puede suponer como una de las estancias más antiguas del monasterio.