Edificio de tres naves, planta de cruz latina con crucero no acusado en planta, testero recto y torre adosada en el hastial occidental, cuya parte baja ejerce en la actualidad como cabecera. La iglesia, de origen románico (siglo XI), está situada junto a una de las dos vías principales de la ciudad antigua y medieval; aunque probablemente fue fundada en el siglo X, tuvo que ser rehecha a finales del siglo XI. Fue entregada a los dominicos en el siglo XVII, momento en que sufrió una profunda reforma que enmascaró su fisonomía primitiva casi por completo.
El edificio románico, también de tres naves como el actual, estaba canónicamente orientado y la torre, junto a los pies, servía en su parte baja como pórtico. La reforma dominica, a partir de 1614, determinó la pérdida de la cabecera original, el recrecimiento en altura de las naves y la conversión del espacio interior en un templo barroco, que además fue reorientado. En la actualidad la iglesia, de gran amplitud, presenta tres naves de cuatro tramos que se cubren con bóvedas de arista, excepto el del crucero, que lo hace mediante cúpula semiesférica, rebajada, sobre pechinas. Los arcos fajones y formeros, más los nervios de las bóvedas, apoyan sobre gruesos pilares de perfil mixto, cuyas esquinas matadas van decoradas con pilastras.
La parte baja de la torre-pórtico fue reconvertida en cabecera y sus tres arcos de medio punto originales (tanto el occidental, de mayor altura, como los situados en los lados norte y sur, más bajos) se muestran con la piedra a la vista. Los muros laterales del cuerpo de naves corresponden también a la primitiva fábrica románica, con sus ventanitas aspilleradas, derramadas al interior, que los rasgan a media altura.
Al exterior, el elemento más destacado es la torre, románica, oculta en buena medida a la vista por construcciones adosadas. Está construida a base de sillares regulares, bien trabajados, excepto el remate superior, de sillarejo, que es un añadido. Destacan en su cuerpo alto original, que asoma justo por encima de la cumbrera del tejado de la iglesia, la línea de canecillos que soportaban originalmente la cubierta y, sobre todo, las dos ventanas geminadas que se conservan en sus lados este y norte: son dos estrechos y elegantes vanos en arquitos de falsa herradura, separados por una columnilla de fuste liso que hace de mainel; esta columnita, con basa ática, posee un sencillo capitel cuadrangular decorado con hojas o palmetas en las esquinas.
El cuerpo de remate de la torre va horadado, en su lado norte, por cuatro alargados vanos en arco de medio punto, para las campanas. Se cubre con tejado de losa a dos aguas.
Esta iglesia conserva dos elementos de gran interés: una pila bautismal de mármol, de perfil polilobulado, pieza probablemente de origen califal; y un capitel románico esculpido de gran calidad, debido a la mano del Maestro Esteban (siglo XI), que procede de la catedral de Jaca y cuya iconografía muestra la Expulsión de Adán y Eva del Paraíso y a Caín y Abel como representación del Bien y el Mal.