Descripción
El convento de los padres trinitarios de Torrente alcanzó una enorme popularidad. El conjunto está formado por la iglesia y por las distintas dependencias monacales (cocina, horno de pan, pozo de agua, bodega).
En planta la iglesia está orientada al oeste, consta de una sola y espaciosa nave con tres capillas a ambos lados, coro y tribuna – sólo en el lado izquierdo de la iglesia- con un acceso por el exterior en contacto con las dependencias monacales. El coro era de gran envergadura y se accedía a él a través de la tribuna. Bajo lo que fue el coro, en sus cuatro esquinas, aparecen unos ángeles que muestran la cara y cuatro alas y sirve de nacimiento a las nervaduras que se expanden en forma de palmera hacia el techo (el suelo del coro). Esto se repite en el techo del mismo, pero en lugar de ángeles se ven hojas de acanto que se doblan en las puntas formando una suerte de volutas. Las capillas del lado derecho, considerablemente más grandes que las del izquierdo presentan planta rectangular. Las del lado izquierdo, también mas bajas por sostener la tribuna, tienen planta cuadrada y se cubren con bóveda de cañón decoradas con casetones que forman vistosos artesonados. En algunas de ellas el motivo es un ángel, en otras es floral y en otras aparece la cruz trinitaria. Estas bóvedas se repiten en el piso superior. A la derecha de la entrada hay otra dependencia en la que se ha encontrado una antigua cripta y que a mediados del siglo XIX se cerró como capilla y panteón privado. A la izquierda de la entrada hay una puerta que comunica la iglesia con las dependencias monacales. Entre las dos últimas capillas de la derecha está el púlpito, suspendido sobre un pequeño segmento de bóveda en forma de abanico y situado en un vano abierto en el muro al cual se accede por unas escaleritas. Es de suponer que la nave de la iglesia estaba cubierta con una bóveda de cañón que en la zona absidal se convertía en otra de cuarto de esfera unida al muro por nervaduras en el nacimiento de las cuales se encuentran los símbolos de los cuatro evangelistas el Tetramorfos, en la actualidad desaparecidos. La bóveda central estaba atravesada por arcos perpendiculares a la nave, a juzgar por los nacimientos de los mismos que se conservan en los entrepaños.
Los muros, de gran grosor, reciben en el ábside el apoyo de tres contrafuertes de gran magnitud. El edificio presenta dos niveles de cubiertas, el más alto en el centro, sobre la nave central y la galería y el más bajo en el lado norte. La fachada cuenta con puerta abierta en arco de medio punto y moldura que decora el ángulo inferior de las dovelas, corona la fachada una espadaña con dos aberturas para las campanas, a ellas se accedía por una escalerita situada al final de la tribuna, junto a la entrada al coro.
El interior de la iglesia estaba totalmente decorado con pintura y escultura.
Desde el punto de vista arquitectónico y artístico, las características de San Salvador coinciden con las de las construcciones trinitarias: iglesias generalmente de una sola nave con capillas laterales muy unidas a las dependencias monacales.
Estilísticamente la ermita de San Salvador se encuadra dentro de una fase final del Renacimiento.
Fuente
-
PUYOL IBORT, Marta et al. Inventario de patrimonio arquitectónico de Sobrarbe y Ribagorza. Inventario inédito, Cedesor, 2001.
Síntesis histórica
A mediados del siglo XVI los trinitarios calzados se hicieron cargo de la ermita de San Salvador de Torrente de Cinca, que fue ampliada en varias ocasiones.
El monasterio declinó a partir de la guerra de la Independencia, a principios del siglo XIX, momento en que entran las tropas napoleónicas en Fraga y Torrente.
Con la Desamortización (1835) fue adquirido en pública subasta por la casa Monfort de Torrente y convertido en panteón familiar hasta 1936, en que fue incendiado y saqueado durante el transcurso de la Guerra Civil (1936-1939).
La ermita ha sido restaurada por el Ayuntamiento y por la escuela taller de la localidad.
Datación e historia del bien
CONSTRUCCIÓN
Desde Edad Moderna-S. XVIII
hasta Edad Contemporánea-S. XIX
ARQUITECTURA POPULAR
Tradiciones
Memoria oral
Gozos de San Salvador
Informante: Vilar Roca, Antonieta.
Torrente de Cinca