Se encuentra en la cima de un cerro muy abrupto, sobre el curso del barranco de la Selva, que desciende desde la sierra de Troncedo hacia el río Cinca, a la altura del actual pantano de El Grado.
Se trata de una casa aislada, ubicada en el centro de sus tierras de labor, bastante alejada del núcleo de Clamosa, al que pertenecía. El conjunto, de carácter autárquico, comprende una vivienda de grandes dimensiones, un pajar situado frente a ella y varias construcciones de carácter auxiliar en sus alredores.
La vivienda, de planta rectangular y tres pisos de altura más un semisótano, está construida con mampostería, revocada con mortero de cal y arena, y cubierta con teja (se conserva un alero de losa, que debía ser el material de la cubierta original) a dos aguas paralelas a la fachada.
En la fachada destaca la puerta principal de acceso, en la zona central de la planta baja, en arco monolítico muy rebajado sobre impostas molduradas y jambas de cantería. En el extremo derecho de la fachada, y a un nivel sensiblemente más bajo gracias al ligero talud del terreno, se abre una segunda puerta adintelada de menores dimensiones, que daba acceso a las cuadras situadas en el semisótano. El resto de los vanos de la fachada son sendas hileras de ventanas adinteladas en las dos plantas superiores, de mayores dimensiones en la planta principal y menores y de disposición horizontal en el caso de la falsa.
En cuanto a su distribución interior, presenta algunas peculiaridades respecto a la arquitectura tradicional de la zona, debido a la existencia de la mencionada planta semisótano, donde se sitúan gran parte de los espacios auxiliares que en las casas suelen ocupar la planta baja.
De ese modo, en el semisótano se ubican las cuadras, con entrada independiente desde la fachada y un segundo acceso desde el interior del patio. Por otro lado, también a nivel de semisótano, en el costado izquierdo de la casa y con acceso por el lateral, se encuentran la bodega, un posible taller y el horno de pan, precedido por un estrecho espacio donde se encontraba la masadería.
En la planta baja, en torno al zaguán, aparte de algunos espacios de trabajo y almacenamiento más usuales, se encuentran unas menos habituales sala y alcobas.
En la principal, la cocina y otras alcobas y dormitorios de mayor entidad.
La falsa del último piso, como era usual, era un espacio diáfano destinado al almacenaje y secado de productos agrícolas y a la cría de pequeños animales.