Es un edificio exento situado en el centro del núcleo, cerrando la plaza por el costado oeste.
La iglesia de San Juan Bautista es una construcción exenta, situada en uno de los costados de la plaza, cerrando el espacio urbano por ese lado.
Es un edificio de planta aproximadamente rectangular, en la que se inscribe la cruz latina formada por la nave, cabecera recta y capillas laterales que la componen.
Está construida en mampostería, con refuerzo de sillar en las esquinas.
La portada se abre en el lado del Evangelio, precedida por un pórtico cuadrangular abierto por su frente en arco de medio punto y cubierto con bóveda de medio cañón. La puerta de la iglesia es también en arco de medio punto ligeramente apuntado, moldurado con una escocia.
En el interior la nave única se cubre con bóveda de cañón apuntado. Un arco triunfal también apuntado da paso a una cabecera de grandes dimensiones, a la que se abren las capillas laterales. La cabecera está cubierta con bóveda de crucería simple, con un esvática de brazos curvos pintada en la clave y nervios biselados que apean en ménsulas voladas decoradas con rostros flanqueados por conchas. Las capillas tienen escasa profundidad, se abren a la iglesia mediante embocadura en arco de medio punto y cubren su espacio interior con bóvedas de cañón.
Hay un coro alto a los pies, de madera, con antepecho de balaustres pintados y motivos decorativos de tradición gótica en la parte frontal de la jácena.
Los paños de la bóveda del presbiterio, así como las bóvedas de las capillas están decoradas con pintura mural de carácter popular, que puede datarse en el siglo XVIII (la de la capilla del lado del Evangelio está casi desaparecida a causa de las filtraciones). En el presbiterio se representan Dios Padre, San José con el Niño, San Lorenzo y Santa Bárbara. La decoración de las capillas está compuesta por arquitecturas fingidas, con entablamentos moldurados, lunetos y arcos, que se enriquecen con jarrones y rocallas. Estas pinturas cubrieron, al menos en la cabecera, la decoración pictórica original de sillares fingidos, característica del siglo XVI. También en la bóveda de la nave quedan algunos restos de pinturas, mucho más sobrios, con arcos y medallones.
La sacristía tiene su acceso por la capilla del lado del Evangelio. Es una sala cuadrangular, cubierta con bóveda de cañón cuyo eje es paralelo al de la iglesia. Tiene una ventana de interés, cuyo batiente conserva la carpintería original, con celosía y motivos vegetales y la fecha de 1725, que ayuda a fechar la construcción de esta estancia.
La torre se sitúa sobre la capilla del lado de la Epístola. Es de tres cuerpos, separados por imposta en listel. En el cuerpo de campanas se abre un vano en arco de medio punto en cada uno de los lienzos, salvo el del lado norte, que es en arco monolítico y peraltado. Remata con un chapitel piramidal, protegido por un pretil con cuatro gárgolas. Al interior tiene dos pisos sobre la citada capilla, ambos cubiertos con bóvedas de cañón transversales al eje de la iglesia.