Edificio exento, con las construcciones auxiliares dispuestas en la parte trasera del inmueble.
Remodelada en exceso hasta desvirtuar su aspecto original, la siguiente descripción, realizada en el año 2000, reconstruye su aspecto primitivo, tal como era antes de la realización de esta obra.
Se trata de una construcción de grandes dimensiones y enorme complejidad estructural, paralela a su interés arquitectónico, que era muy elevado antes de sufrir una reconstrucción que ha desvirtuado en buena parte sus características originales.
Estaba configurada como un único bloque de planta rectangular, con cuatro pisos, pero en origen debió de ser una casa fortificada con torre adosada, cuyo bloque de vivienda, más bajo, fue recrecido en el siglo XIX (según fecha de 1831 que consta pintada en la parte superior de la fachada) hasta igualar la altura de la torre, quedando el conjunto configurado como el rectángulo indeferenciado actual, en el que, sin embargo, todavía es posible ver la línea de unión entre la parte antigua y la ampliación.
Al exterior, en el extremo oeste, que correspondería a lo identificado como torre, hay varias ventanas enmarcadas por bloques monolíticos y un matacán de piedra en la vertical de la puerta de acceso.
En el interior, destaca sobre todo la planta baja, completamente abovedada con medio cañón, tanto el espacio correspondiente al zaguán como las estancias de almacenaje y las cuadras, en las que hay una magnífica arcada compuesta por dos arcos de medio punto.
Asimismo destaca el enmorrillado del suelo, de carácter popular, destinado a fijar los cascos de las caballerías en su trayecto hacia las cuadras.
Hay otros elementos de interés de carácter más popular, como las alcobas gemelas con embocadura en arcos de escayola de perfil mixtilíneo, y un pozo cuyo dintel ostenta la fecha de 1717.