La casa Luesia es una construcción tradicional de grandes proporciones, de planta irregular y tres alturas, construida en piedra sillar, tapial de tierra enlucido en la actualidad y ladrillo.
La fachada principal, que da a la plaza del Sol, presenta zócalo de piedra sillar que se eleva hasta la línea de impostas del arco de entrada en el lateral izquierdo y que alcanza hasta el trasdós del arco en el lado derecho. En este punto la fachada cuenta con un cuerpo saliente de planta rectangular en cuya base se localiza el vano adintelado correspondiente con un vano para verter las uvas al cubo del lagar.
La entrada principal de la casa conserva un gran arco de medio punto formado por dovelas cajeadas con acanaladura de sección rectangular que recorre todo su contorno. En la clave del arco se lee la inscripción AÑO 1748. JOSEPH LUESIA envuelta en una orla en forma de cordón sogueado.
El escudo nobiliario de los Luesia se encuentra sobre la clave del arco y a pesar de su mal estado de conservación todavía resulta visible el árbol coronado por una cruz de Sobrarbe y el tronco flanqueado por dos leones rampantes. En la parte superior del escudo aparece una leyenda ilegible.
En esta fachada son visibles los esquinazos de ladrillo que enmarcaban los antiguos paños de tapial.
En la planta principal se abrieron ventanas cuadradas recientes, mientras que en la última únicamente existe un pequeño vano rectangular sobre el que se dispone el alero de madera sobre canetes.
La fachada lateral que da a la calle San Bartolomé mantiene la estructura constructiva y tiene que salvar el desnivel de la calle. El zócalo de piedra sillar es de mayor altura que el de la fachada principal y en la parte inferior se dispusieron tres pequeños contrafuertes a modo de refuerzo.
En la planta noble se abrieron dos balcones entre una ventana rectangular. Todos estos vanos presentan una estructura enmarcante de ladrillo con dintel trapezoidal protegido y reforzado por un arco de descarga rebajado.
El piso superior cuenta con tres ventanas cuadradas de pequeñas dimensiones sobre las que se coloca el alero de madera.
Lo más destacable de esta fachada es el esquinazo de piedra sillar colocado para reforzar la arista del muro de la casa, ya que en un gran sillar alargado que forma parte del mismo se conserva la inscripción CASTET ME FECIT 1748. Cada una de las palabras está separada por una cruz y la inscripción se enmarca por medio de una orla rectangular con un listel y dientes de sierra incisos.
En otra de las casas de Velillas, la casa Villacampa, en la actualidad desaparecida, también existía una inscripción del mismo constructor o cantero en la que se leía AÑO 1753 CASTET ME FECIT.