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Iglesia del Salvador

Teruel -  Matarraña / Matarranya -  Fuentespalda -  Fuentespalda  - La Serra y el Alto Tastavins


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  • Vista aérea
  • Lateral izquierdo. Ábside gótico
  • Lateral derecho
  • Vista frontal
  • Portada barroca
  • Detalle de la portada barroca
  • Interior barroco
  • Detalle de la bóveda de crucería
  • Vista hacia la cabecera
  • Vista hacia la cabecera
  • Vista hacia los pies. Parte gótica
  • Capilla lateral. Epístola
  • Capilla lateral. Evangelio
  • Cúpula del crucero
  • Detalle decoración bóveda del presbiterio
  • Clave de bóveda gótica
  • Campanario

Descripción


La iglesia se situaba en uno de los extremos del recinto amurallado medieval de la villa. En la actualidad se eleva en la principal plaza de la población, configurada en el siglo XVI tras el derribo de parte de la antigua muralla. Con ella comunican las tres principales arterias urbanas que, de este a oeste, articulan el entramado urbanístico medieval de Fuentespalda.

El edificio presenta en la actualidad un aspecto singular debido a las drásticas reformas que sufrió a lo largo de su historia. Se trata de un antiguo templo gótico que fue reformado, ligeramente recrecido y reorientado en época barroca. La reforma barroca supuso el derribo de una parte de la iglesia gótica, concretamente del tramo correspondiente a los pies (el oeste).

De este modo, de la iglesia gótica, que constaba de una cabecera heptagonal orientada hacia el este y una nave con capillas laterales, se conserva la cabecera, situada ahora en el tramo de los pies a modo de contraábside, y el tramo inmediato de la antigua nave. A continuación, la obra barroca prolonga la iglesia mediante un amplio crucero cubierto con cúpula y una cabecera recta. Toda la obra está construida en sillería.

En el exterior, la zona más destacada es la fachada principal del templo, situada en el hastial de los pies, que conserva la forma heptagonal de la primitiva cabecera gótica. La reforma del siglo XVII supuso la apertura de la portada del templo en esta zona, que fue enfatizada al añadirse como remate una monumental espadaña de tres cuerpos.

La portada barroca es una obra de carácter clásico de gran austeridad, que muestra  los rasgos evolucionados de las portadas clasicistas del siglo XVI y parece una obra relativamente temprana del siglo XVII (mediados de siglo o poco más). Consta de dos cuerpos. En el inferior se abre la puerta en arco de medio punto moldurado sobre pilares, flanqueado por dos pilastras acanaladas que se elevan sobre altos plintos y sostienen un sobrio friso; este, dividido en casetones cuadrados (a modo de metopas) por parejas de acanaladuras verticales que recuerdan los triglifos de los órdenes clásicos, presenta sencillos motivos decorativos a base de formas geométricas y representaciones vegetales estilizadas. Una ancha y volada cornisa escalonada rematada en las esquinas por dos voluminosos piramidiones la separa del piso superior. En este se abre una sencilla hornacina avenerada de medio punto, flanqueada por pilastras con capitel jónico, que sostienen un sencillo entablamento moldurado rematado por un frontón partido decorado por un jarrón y elementos vegetales. En el interior de la hornacina hay una escultura de bulto de San Miguel de factura muy reciente; la original, barroca y muy mutilada durante la guerra civil, se encuentra actualmente en el ayuntamiento.

La monumental espadaña que corona la fachada está compuesta de tres lienzos, dispuestos en ángulo, adaptándose al trazado poligonal de la antigua cabecera gótica. En cada uno de ellos se abre un vano de medio punto para campanas. El lienzo central, más alto, está rematado por un pequeño frontón triangular.

Aparte de la fachada, destacan en el exterior los voluminosos contrafuertes de la obra medieval, el volumen saliente de las dos capillas laterales góticas y el cimborrio octogonal que cobija la cúpula barroca. Asimismo, deben señalarse las ventanas originales de la época gótica conservadas en los dos tramos de los pies: especialmente, en la cabecera, una esbelta ventana en arco apuntado con parteluz central y decoración interior de tracería trilobulada, así como, en las capillas laterales, tres óculos abocinados, dos de los cuales conservan también una decoración interior de profusas tracerías.

En cuanto al interior, ya se ha anticipado su estructura: los dos tramos de los pies, que componen la nave, corresponden a la iglesia gótica original y el crucero, presbiterio y ábside a la obra barroca; un sencillo entablamento barroco, prolongado a lo largo del primer tramo gótico, así como la decoración de yeserías añadidas a las capillas laterales medievales, contribuyen a unificar mínimamente el espacio interior de la iglesia.

El tramo de los pies, correspondiente al ábside gótico, tiene planta heptagonal y esta concebido a modo de contraábside. Alberga un coro alto, con frente en arco escarzano y balaustrada de madera torneada, al cual se accede por una escalera de dos tramos adosada al muro de los pies. Se cubre con bóveda de crucería, cuyos nervios confluyen en una gran clave, con decoración figurada en relieve.

Separado del tramo anterior por un arco perpiaño apuntado, el siguiente tramo de la nave se cubre con bóveda de crucería simple. En él se abren dos capillas laterales, con embocaduras en arcos de medio punto decorados con voluminosos estucos barrocos. Una de ellas, la la Epístola, de planta rectangular y escasa profundidad, se cubre con bóveda de crucería simple, cuyos nervios apean en ménsulas voladas con decoración en relieve. La del Evangelio, de planta pentagonal, se cubre con bóveda de crucería compuesta por cinco nervios que confluyen en una voluminosa nave central y apean en columnillas adosadas.

Toda la decoración gótica esculpida se concentra en estos dos tramos, fundamentalmente en las claves de los dos tramos de la nave y de ambas capillas. Según Cortes Arrese, los principales temas representados serían los siguientes:

    • Clave de la bóveda del antiguo ábside: Trono de Gracia, tema trinitario en el que aparece Dios, sentado, sosteniendo a Cristo crucificado, con el Espíritu Santo entre ambos.

    • Clave del tramo de la nave gótica: Cristo en Majestad, bendiciendo con una mano y portando en la opuesta un globo terráqueo coronado por una cruz.

    • Clave de la capilla de la Epístola, dedicada a la Virgen del Rosario: Virgen con el Niño.

    • Clave de la capilla del Evangelio, dedicada al Sagrado Corazón: posible Cristo en Majestad.

    • Ménsulas de ambas capillas: motivos vegetales y zoomorfos, junto a algunas figuras humanas de difícil identificación.

Estos relieves han sido datados en momentos muy diferentes por distintos investigadores: desde el segundo cuarto del siglo XIV por Manuel Siurana, en consonancia con su tesis sobre la cronología temprana de las iglesias góticas de esta zona, hasta el siglo XVI por Cortés Arrese, que se basa en motivos estilísticos y los considera una obra arcaizante, eludiendo cualquier cuestión de lógica arquitectónica. Sin embargo, parecen haber sido realizados al mismo tiempo que la obra de nave y cabecera, y la construcción de esta última está inequívocamente documentada por Carlos Laliena (1987, vid. apartado Historia del presente informe) entre 1418 y 1424, fechas en torno a las cuales parece lógico situar los relieves decorativos aplicados a las arquitecturas.

Un gran arco de medio punto separa la nave gótica de los tramos barrocos, dando paso al crucero. Este es un espacio cuadrado, cubierto por una cúpula hemiesférica sobre pechinas, y arcos de medio punto sobre pilastras con capiteles jónicos. En los poco profundos brazos del crucero se abren grandes ventanas enmarcadas por una voluminosa decoración de carácter vegetal realizada en estuco.

El crucero tiene una profusa decoración pictórica. La cúpula está dividida en ocho secciones por medio de nervios que confluyen en un gran florón central; en cada una de ellas se dispone la figura de un apóstol (San Pedro, Santo Tomás, etc.), enmarcado por un arco de medio punto pintado, con celajes de fondo y parejas de ángeles portando medallones y cartelas con sus nombres. En las pechinas se pintaron las figuras de los cuatro evangelistas, dos de las cuales están muy perdidas, mientras las otras dos han sido repintadas de manera muy tosca.

El presbiterio y el ábside propiamente dicho se cubren con sendos tramos de bóveda de cañón con lunetos. En la bóveda del presbiterio también puede encontrarse decoración pictórica: celaje con ángeles y putti que enmarcan un motivo mariano central.



Fuente


  • PUYOL IBORT, Marta. Inventario de Patrimonio Arquitectónico de la Comarca del Matarraña/Matarranya. Fase I. Inventario inédito, Comarca del Matarraña/Matarranya, 2016.
  • Plan de Promoción y Gestion del Patrimonio Cultural Comarcal. Inventario inédito, Comarca del Matarraña/Matarranya, 2005.
  • Programa de Desarrollo Turístico de la Comarca del Matarraña. Inventario inédito, Comarca del Matarraña/Matarranya, 2000.

Bibliografía


  • BENITO, Félix. Patrimonio histórico de Aragón: Inventario arquitectónico. Teruel. Zaragoza: Diputación General de Aragón, 1991.
  • CORTÉS ARRESE, Miguel. El gótico en Teruel: la escultura monumental. Teruel: Instituto de Estudios Turolenses, 1985.
  • CRIADO MAINAR, Jesús. Arquitectura gótica en la comarca del Matarraña/Matarranya. En LALIENA CORBERA, Carlos. (coord.). Matarranya, gentes y paisajes en la Edad Media. Comarca del Matarraña/Matarranya, 2016.p. 310-353.
  • LALIENA CORBERA, Carlos. En torno a algunos problemas de cronología y financiación del gótico bajoaragonés [En línea]. En Homenaje a Federico Balaguer. Instituto de Estudios Altoaragoneses, 1987.p. 65-80. [Consulta: 1 de agosto de 2019]. <http://www.iea.es/documents/73041/b29c82f2-c168-43ca-b00a-a43587e250e1>.
  • LONGÁS, José Ignacio. Apuntes para una historia. Fuentespalda. Fuentespalda: [s.n.], 1987-1988.
  • MIRAVET, Ricardo. La dinastía de organeros Turull a lo largo del siglo XVIII y comienzos del XIX. Nassarre [En línea]. 2000 , nº XVI, I, p. 187-248. [Consulta: 25 de marzo de 2025]. <https://ifc.dpz.es/recursos/publicaciones/23/02/_ebook.pdf>.
  • Obras de mejora en las iglesias de Calaceite, Fuentespalda y Alloza. Heraldo de Aragón. 25/10/2009 p. 20.
  • PALLARÉS GIL, Matías. La Caja de Valderrobres o Peña de Aznar la Gaya: Noticias históricas de Valderrobres, Fuentespalda, Mezquín, Beceite y Torre del Compte. Alcañiz: Centro de Estudios Bajoaragoneses, 2000.
  • SEBASTIÁN, Santiago. Inventario artístico de Teruel y su provincia [En línea]. Madrid: Ministerio de Cultura, 1974.[Consulta: 22 de julio de 2025]. <https://libreria.cultura.gob.es/libro/inventario-artistico-de-teruel-y-su-provincia_8917/edicion/ebook-8802/>.
  • THOMSON LLISTERRI, Teresa. Patrimonio arquitectónico del Matarraña [En línea]. En BENAVENTE SERRANO, José Antonio; THOMSON LLISTERRI, Teresa. (coord.). Comarca del Matarraña. Gobierno de Aragón, 2003.p. 143-178. [Consulta: 3 de febrero de 2025]. <https://bibliotecavirtual.aragon.es/repos/es/catalogo_imagenes/grupo.do?path=3600204>.
  • THOMSON LLISTERRI, Teresa. Ermita de San Bernardo. Catálogo artístico, monumental y cultural. Fundación Quílez Llisterri [En línea]. [Consulta: 21 de noviembre de 2024]. <http://www.fqll.es/catalogo_detalle.php?id=283>.

Síntesis histórica


La iglesia gótica de Fuentespalda, tipológica y estilísticamente, pertenece al conjunto de iglesias de la comarca del Matarraña que, a partir del posible foco inicial de Valderrobres, se construyen según los presupuestos del gótico mediterráneo o levantino. Es, además, la que presenta mayores similitudes con el templo de Santa María la Mayor de Valderrobres, pues es la única que reproduce el modelo heptagonal en la planta de su cabecera; ofrece, además, importantes rasgos en común con la iglesia de San Pedro Apóstol de Torrre del Compte. Todas estas poblaciones presentan una evolución histórica común que ayuda a justificar estos parentescos: Fuentespalda, junto con Torre del Compte, Beceite y Mezquín, estuvieron integradas tras la conquista cristiana de este territorio en el señorío de Valderrobres, pasando todas ellas simultáneamente a formar parte de las posesiones del obispado de Zaragoza.

De este modo, tanto por su historia como por sus características estilísticas ofrece idénticos interrogantes cronológicos a las restantes iglesias de la zona, para las que se ha propuesto un amplio abanico de dataciones que van desde la temprana defendida por Manuel Siurana (entre 1321 y 1349, coincidiendo con el episcopado zaragozano de Don Pedro López de Luna) a la tardía, que Carlos Laliena ubica a partir de las últimas décadas del siglo XIV y primeras del XV, una vez superados los períodos de crisis provocados por las epidemias y la guerra con Castilla. Entre ambas, se encuentra la intermedia de Gonzalo Borrás, quien sugiere un inicio temprano en la primera mitad de siglo seguido de una interrupción y una reanudación de las obras hacia 1400, que parece suscitar hoy en día el mayor consenso entre los investigadores que han trabajado en esta zona (Thomson, Criado Mainar) y que también ha servido hasta cierto punto para situar temporalmente la historia constructiva del templo de Fuentespalda.

En el caso de Fuentespalda sí disponemos de un documento que nos permite fechar la finalización de las obras, que concluyeron en la cabecera, publicado por Carlos Laliena (1987). En 1418 el concejo de Fuentespalda contrata los servicios del piquero de Maella Balaguer Eximeno (del cual se desconocen otras obras) para edificar en un período de seis años la cabecera de la iglesia, que debía ser la única parte del templo que restaba de finalizar, pues el contrato indica que se compromete a realizarla según la “obra vella” y adecuarse a las dimensiones de las dos capillas ya realizada. Esta capitulación cita también la participación de un cantero llamado maestre Coldrat, a quien Criado Mainar localiza participando en diversas construcciones de importancia en fechas inmediatamente anteriores, tanto en la provincia de Teruel como en la ciudad de Zaragoza: la iglesia de San Francisco de Teruel (entre 1392 y 1402), el puente de Piedra de Zaragoza (el diseño de la obra en 1401 y su ejecución en 1407-1408, época en la que residía en Valderrobres) y la iglesia de Nuestra Señora de las Nieves de Molinos (1417).

Disponiendo de una fecha inequívoca para la finalización de las obras, queda por dilucidar su inicio, respecto al cual los investigadores más recientes han adoptado las dos hipótesis extremas mencionadas más arriba. Laliena y el habitualmente más conciliador Criado Mainar son partidarios en este caso de la cronología tardía, fechando su inicio en las décadas finales del siglo XIV. Por su parte, Teresa Thomson asume decididamente la datación temprana de Siurana (publicado en el Boletín de Historia y Geografía del Bajo Aragón en 1908), quien a su vez rescata un testamento poco concluyente que menciona un templo en Fuentespalda en 1324, para fechar en torno a esos años el arranque de la construcción del templo de Fuentespalda. En cualquier caso, desaparecida la mayor parte de la obra más antigua de la iglesia debido a la reforma barroca, estos son por el momento los únicos elementos de los que disponemos para completar la datación de la iglesia.

Tampoco está documentada la fecha exacta de la reforma barroca que modificó totalmente la iglesia. Suele datarse en el siglo XVII, debido a la austeridad y tardoclasicismo de la portada, a la tipología de la planta (que no se ajusta a los modelos dominantes en la zona en el XVIII), a la sobriedad de la decoración interior y a la fecha en la que parece haberse instalado el órgano. Como se ha expuesto en el análisis descriptivo, la reforma supuso el derribo de la parte de la iglesia gótica correspondiente a los pies, y la reorientación del edificio: la cabecera gótica se convirtió en la zona de los pies (construyéndose en ella una nueva fachada mediante la portada y la espadaña) mientras que en los tramos derribados se construyó un crucero y la nueva cabecera barroca, que quedará orientada hacia el oeste. Asimismo, el edificio original fue ligeramente recrecido en altura.

Después de terminada la reforma arquitectónica, se construyó el órgano, que todavía se conserva. Fue realizado hacia 1670-1680 y ha sido atribuido, gracias a una inscripción aparecida en la caja, a Jusepe Pasos. En 1704 fue reformado y ampliado por Francisco Turull, nacido en Cretas hacia 1670, y artífice de otros órganos de esta comarca como los de Mazaleón y Calaceite.

La iglesia fue desmantelada en 1936, a raíz de lo cual se perdieron sus retablos, imágenes de culto y ornamentos.

 

Datación e historia del bien


 CONSTRUCCIÓN
Edad Media-S. XIV
GÓTICO
 AMPLIACIÓN
Edad Moderna-S. XVII
BARROCO
 RESTAURACIÓN
Edad Contemporánea-S. XXI-2010

Gracias a un convenio entre la Diputación de Teruel, el Arzobispado de Zaragoza y la Obra Social y Culturalde Ibercaja, se lleva a cabo la restauración del edificio.

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