El conjunto del portal y la capilla de San Roque está situado en uno de los accesos medievales al recinto amurallado de Cretas, en conexión con uno de los ejes principales que articulan la villa hacia la plaza del Ayuntamiento.
Se trata de un conjunto arquitectónico compuesto en realidad por dos construcciones adosadas: uno de los portales de la muralla medieval y una capilla abierta de dos plantas.
El portal es una sencilla construcción, un pasadizo de trazado en codo que discurre bajo una vivienda particular, con embocadura en arco rebajado hacia el exterior y en arco de medio punto hacia el interior. Su interior, en el que se abre la puerta de entrada a la vivienda, está cubierto por forjado de vigas de madera y bovedillas de revoltón. Los arcos están construidos con dovelas de sillería, así como el primer piso de la fachada de la casa que da a la calle de San Roque; las restantes zonas son de mampostería.
La capilla de San Roque se encuentra situada en chaflán en el ángulo de confluencia entre las calles de San Roque y Álvarez Morató, y se adosa en ángulo a la embocadura interior del portal. Se encuentra unida por medianeras a los edificios colindantes, por lo que solamente es visible su fachada principal.
Es una construcción de dos plantas, realizada en sillería, con cubierta piramidal de tejas rematada por una pequeña linterna. Tiene planta aproximadamente cuadrada, con una pequeña prolongación construida en uno de sus lados para albergar la escalera de acceso a la segunda planta.
La fachada principal presenta grandes vanos en sus dos plantas, que están separadas por una imposta de cierto vuelo. En la inferior, una puerta en gran arco de medio punnto, sobre gruesos salmeres moldurados; al parecer correspondía al antiguo hospital. En la planta superior, donde está la capilla propiamente dicha, se abre un gran balcón en arco de medio punto, con tres bandas escalonadas de gruesos baquetones, sobre salmeres con molduradas escalonadas y jambas de sillería que arrancan de basamentos en resalte. Una gruesa imposta actúa como cornisa, de la cual arranca el tejado, en el que se disponen dos elementos rematados en bolas a modo de pináculos.
El acceso al piso superior se realiza por una escalera dispuesta en la prolongación que une la capilla con el portal. Esta escalera tiene dos tramos dispuestos en ángulo, el primero exterior y el segundo por el interior de la construcción.
El interior de la capilla es un espacio cuadrado, cubierto por una cúpula hemiesférica sobre pechinas, coronada por una pequeña linterna cegada en la actualidad. Carece de cualquier tipo de decoración.