Gobierno de Aragón Diputación Provincial de Huesca Sistema de Información del Patrimonio Cultural Aragonés

La Lonja

Lonja de Mercaderes (HISTÓRICA)

Zaragoza -  D.C. Zaragoza -  Zaragoza -  Zaragoza

Bien de Interés Cultural  - Monumento

 Áreas de información


 Ubicación:
Situada en el centro histórico de Zaragoza, encontrándose muy próxima al Ayuntamiento, a la Basílica del Pilar y a la Catedral de San Salvador.

 Dirección:
Plaza Plaza de las Catedrales

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Descripción


El edificio consta de planta rectangular con tres naves de igual altura y anchura; las naves, de cinco tramos cada una, se hallan separadas por dos series de cuatro esbeltas columnas anilladas jónicas, que presentan un nudo o anillo a un tercio de su altura. Hay también dieciséis columnas anilladas embebidas en el muro rodeando todo el perímetro interior de la Lonja. La cubrición se resuelve con bóvedas de crucería estrellada, de sección bastante rebajada; en los arranques de los nervios se observan angelotes sujetando escudos de la ciudad, motivo este que también aparece en las claves de madera dorada y pintada de las mismas y en el exterior, en la parte frontal de las ménsulas del alero. En la parte central de los muros, rodeados por el toisón real, con columnas pendientes y flanqueados por leones rampantes, aparecen escudos imperiales, pintados y dorados. Además destaca la portada en yeso, actualmente cegada, del muro occidental que comunicaba la Lonja con la Capilla del Concejo, de ahí que esta portada tenga un gran desarrollo ornamental y que junto a motivos renacentistas como los grutescos, tondos y diversos motivos al romano, y manieristas como las estípites que la flanquean, presente alusiones religiosas como los bustos de San Pedro y San Pablo localizadas en los medallones dispuestos en las enjutas del arco de acceso. Los muros interiores de este edificio van rodeados por una inscripción, situada en el friso que corre bajo las ventanas, en la que se alude a los valores renacentistas de la justicia, la paz y el buen gobierno. La iluminación de la Lonja se realiza por medio de los huecos abiertos en sus muros, cerrados con pequeñas piezas cuadradas y emplomadas de vidrio. Sobre esta planta se levanta la falsa, que corresponde a la galería o mirador exterior, espacio no habitable desde origen y destinado a almacén de arcabuces, picas y demás armas de defensa del Concejo, por lo que recibió el nombre de ¿Sala Alta¿ o ¿Sala de Armas¿; se accedía a ella a través de unas escaleras de caracol instaladas en el interior de una torrecilla, hoy desaparecida, que había adosada al ángulo occidental de la fachada que da al Ebro.
La distribución interior no se refleja en el exterior, pues todas sus fachadas aparecen divididas en tres alturas mientras que en el interior sólo hay dos. En la parte inferior se sitúan los accesos, abiertos en tres grandes vanos en arco de medio punto, enmarcados en rectángulo, que cobijan las puertas originales de madera revestidas por un chapa de metal, como elemento protector, decorada con clavazón y motivos incisos. Sobre los accesos, se dispone el friso, sobrio y contundente, de ritmo rápido, formado por rectángulos rehundidos, limitado por ladrillos moldurados y dentículos. Sobre este friso intermedio se sitúan las ventanas, cinco en los lados largos y tres en los menores, en arco de medio punto doblado, cerradas con pequeñas piezas cuadradas de vidrio emplomado, que alternan con pares de pequeños óculos. Una fina banda moldurada separa esta zona de la superior, donde se dispone el mirador o galería de arquillos de medio punto doblados, que alojan en su interior sendos vanos geminados, también de medio punto; el motivo decorativo principal del mirador son los tondos de yeso pintado situados en el antepecho y en las enjutas de la arquería, y en los que se representan bustos de personajes de la Zaragoza del siglo XVI. Como coronación de las fachadas se observa el rafe muy volado de madera, en el que alternan canes rectangulares entre dos zonas de molduras horizontales decoradas con motivos clásicos: dentículos, dardos, perlas, ovas y palmetas. En los cuatro ángulos del tejado presenta torrecillas revestidas de azulejos.

La Lonja de Zaragoza establece relaciones formales con las lonjas de otros reinos de la Corona de Aragón, fundamentalmente con las de Palma de Mallorca, realizada a mediados del siglo XV, y con la de Valencia, levantada a finales de esa misma centuria, además de ser visibles las influencias recibidas de los palacios del cinquecento florentino.
Un espacio diáfano interior, distribuido en tres naves con sus pilares y cruceros de igual altura, así como el trío de amplios vanos en los accesos de las fachadas, son los elementos más elocuentes de esta relación entre La Lonja zaragozana y sus precedentes en las principales ciudades de la Corona. Pero los modos constructivos locales y la transformación arquitectónica que culminaba, mediado el siglo XVI, la adaptación a nuevos tiempos, caracterizan peculiarmente este edificio.
Como todas las construcciones de la época en Zaragoza, la Lonja fue construida casi totalmente en rejola y aljez, es decir, en ladrillo sentado con yeso, presenta un volumen exterior cúbico y macizo, aunque hemos de suponer que en origen no se encontraba totalmente exenta como en la actualidad.
Sus cuatro fachadas se resuelven de forma similar, con una acertada distribución de huecos y macizos, y estructuradas en tres registros de vanos- puertas, ventanas de la planta noble y mirador- plenamente regularizados, creciendo su número en altura, y representan el temprano principio manierista de la no correspondencia entre el interior y el exterior del edificio, ya que al exterior el friso intermedio de recuadros ciegos doblados, colocado entre las puertas de la planta baja y los ventanales de la planta noble, recuerda el mezzanino de los palacios manieristas italianos, de manera que aquí da la sensación de poseer tres plantas más una entreplanta que al interior se resuelve en tan solo dos- planta principal y falsa-.

Bibliografía


  • LACARRA DUCAY, María del Carmen. Pere Joan. Ángel Custodio de la ciudad de Zaragoza. En MORTE GARCÍA, Carmen. (dir.). El esplendor del Renacimiento en Aragón : Museo de Zaragoza. Febrero-mayo de 2010. Gobierno de Aragón, 2009.p. 132.

Síntesis histórica


Uno de los monumentos cumbres de la arquitectura civil del Renacimiento peninsular, La Lonja de Zaragoza, se construyó tras la decisión en el capítulo municipal del 18 de febrero de 1541 tras valorar la petición de numerosos mercaderes y ciudadanos y del propio arzobispo Don Hernando de Aragón. Se convocó un concurso del que resulto ganador Juan de Sariñena, maestro de la ciudad. El 1 de noviembre de 1551 se da por finalizado el edificio, que alojará las Tablas de Depósitos o reglamento que regía la actividad mercantil que hasta entonces se alojaba provisionalmente en una de las salas de las Casas de la Ciudad.

Datación e historia del bien


 CONSTRUCCIÓN
Desde Edad Moderna-S. XVI-1541 hasta Edad Moderna-S. XVI-1551
RENACIMIENTO
Zona afectada:  Inmueble.
de Lesnez, Alonso (Arquitecto)
de Sariñena, Juan (Maestro de obras)
Morlanes, Gil (el Joven) (Escultor)
de Segura, Juan (Escultor)
 REALIZACIÓN DE OBRA ARQUITECTÓNICA
Desde Edad Moderna-S. XVI-1549 hasta Edad Moderna-S. XVI-1551
RENACIMIENTO
Zona afectada:  Cubrición.
 RESTAURACIÓN
Edad Contemporánea-S. XX-Segunda mitad
Zona afectada:  Inmueble.

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