Descripción
Edificio de planta rectangular de cubierta aterrazada que está totalmente reformado al interior. Al exterior, tanto la fachada principal y más corta como la lateral han sido enlucidas y pintadas para ocultar el ladrillo constructivo. En la actualidad, se puede leer en letras capitales en un cartel negro sobre la puerta de entrada la palabra INESCOP, acompañado del logotipo de la empresa. Los vanos correspondientes al primer y segundo piso son proporcionales entre si tanto en tamaño como en espacio distributivo. Estas ventanas aparecen enmarcadas en las columnas decorativas pintadas en vertical en la fachada de color más oscuro, de la misma manera que en la lateral se hace mediante filas horizontales que discurren a lo largo de toda la pared. Por último, hay que señalar la importancia del remate escalonado culminado por un cristo sobre una placa que señala que la construcción pertenece al año del Pilar. 1940. Además, es importante destacar como tanto el remate escalonado superior como la totalidad del vano ocular y los alféizares de los vanos rectangulares se delimitan con la tradicional utilización del ladrillo decorativo.
Fuente
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BIEL IBÁÑEZ, María Pilar (coord.). Inventario del patrimonio industrial y la obra pública de Aragón. Inventario inédito, Gobierno de Aragón, Diputaciones y Comarcas, 2004-2009.
Datación e historia del bien
CONSTRUCCIÓN
Edad Contemporánea-S. XX-1940
La industria del calzado constituye la base económica de este municipio. Estas fabricas fueron introducidas y fomentadas por los moriscos. lo cierto es que, tras el decreto de expulsión, se les concedió permanecer seis meses para el arreglo de sus negocios. su industria estuvo ligada tradicionalmente a la fabricación de paños; desde el s. XVII aparecen documentados como objeto de comercio los sayales, picos, bureles, y a mediados del s. XIX se calculan más de un centenar de telares.
En el momento actual, se polariza hacia la fabricación de zapatos, cuyos antecedentes se remontan al s. XVII en el que se implantaron tres tenerías junto al río Aranda, en competencia con los vecinos de Brea dando lugar a pleitos "por las aguas corrompidas y viciadas que llegaban hasta Brea".
Su impulso tiene lugar en la década de 1920 y su consolidación data de 1940, momento en que se produce un importante incremento de la producción, se diversifica la materia prima tratada y aparecen numerosas fábricas, muchas de las cuales continúan hoy su proceso de fabricación. Se trata de una industria estructurada en pequeñas unidades de tipo taller, basadas en la producción con técnicas tradicionales, que desarrollan la flexibilidad de la producción. la industria del calzado ocupa hoy el 80 por ciento de la población activa, llegando a convertirse en un símbolo externo, de primera magnitud.