Viñas Escuer, Aurelio. (01/01/2008)
Las chimeneas de aquí, has observao que encima tienen algo de punta, eso se llaman espantabrujas. Y precisamente, se ponía allí, porque claro la casa por la noche quedaba herméticamente cerrada, pero si había brujas, por el único sitio por donde podían entrar era por la chimenea, porque era el único sitio que había huecos por ahí no se podía cerrar. Y entonces se ponía arriba el espantabrujas para que se asustaran y por ahí no entraran. Además como había fama de que las brujas cabalgaban por los aires sentadas en una escoba y todas esas cosas. Y muchas veces, cuando veías mujeres muy mayores por ahí barriendo con la escoba, la puerta la casa, decías "jo, entre la escoba y ella, tienen una pinta brujas, parece que vaya a salir volando en cualquier momento - con aquellas faldas largas que llevaban y la pañolica así- ".
Alguna mujer por alguna circunstancia, porque era más rara o más tal "esa ya le falta bien poco para ser bruja".
Yo a lo que más miedo le tenía era a la alpargata de mi madre, cuando hacía alguna fechoría… que a lo mejor me daba algún cachete y un par de ocasiones que me debí pasar de la raya, cogió la alpargata y me dio en o culo una esa. Pero vamos así, miedo, miedo, tampoco es…