Gobierno de Aragón Diputación Provincial de Huesca Sistema de Información del Patrimonio Cultural Aragonés

Ermita de la Virgen de Mueras

Huesca -  Hoya de Huesca / Plana de Uesca -  La Sotonera -  Bolea


 Áreas de información


 Ubicación:
La ermita es visible desde la carretera inmediatamente antes del acceso a la localidad. Hay un acceso para vehículos, con desvío a la derecha de la carretera, a la altura de la ermita.


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  • Muro norte. Tramo del presbiterio. Detalle. 2002
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  • Muro sur. Presbiterio
  • Muro sur. Capiteles del presbiterio
  • Muro sur. Capiteles del presbiterio
  • Muro sur. Capiteles del presbiterio
  • Puerta
  • Pies y muro norte. 2002
  • Interior barroco. 1979

Descripción


Se encuentra muy próxima a la villa de Bolea hacia el sur, bajo el montículo en cuya cima se alza la colegiata.

En sus proximidades han aparecido restos de sepulturas, ya que junto a ella se situaba el cementerio del barrio de Mueras. 


Se trata de una ermita de origen románico que en la actualidad consta de una nave rectangular y cabecera recta orientada hacia el este, producto de una complicada historia constructiva (que es reconstruida con detalle en el apartado “Historia” de esta misma ficha).

Gracias a la arqueología sabemos que la ermita románica original contaba con un ábside semicircular, cuyos restos han sido hallados en el exterior del actual edificio, a continuación de la cabecera recta que vemos hoy en día.

También la arqueología nos ha descubierto que, posiblemente en el siglo XVI, ese ábside semicircular fue derribado (quizá por encontrarse en mal estado) y sobre él se construyó un ábside rectangular y una sacristía, cuyos restos fueron localizados en las excavaciones de 1990-1991 sobre el ábside románico original.

Sin embargo, la ermita sufrió una profunda reforma entre 1693 y 1707, que supuso el derribo del ábside del siglo XVI y un acortamiento del edificio, que fue cerrado con el muro recto que configura la actual cabecera. El nuevo interior fue acondicionado al gusto barroco, con unas bóvedas situadas a una altura sensiblemente inferior a las cubiertas románicas originales, que debieron ser desmontadas en ese momento. Esta obra barroca se mantuvo en pie hasta la restauración de comienzos de la década de 1990, en que fue eliminada por completo, quedando la arquitectura de la ermita tal como podemos verla en la actualidad.

De este modo, desaparecidas tanto la obra del siglo XVI como la de época barroca, creemos el edificio que podemos ver hoy se corresponde en su mayor parte con los muy mutilados restos de la iglesia románica original y que la manera más procedente de analizar la ermita actual es tratar de reconstruir el aspecto y características que tuvo esa iglesia medieval, tal como haremos a continuación.

Del actual edificio de planta rectangular, pensamos que todo su perímetro, a excepción del muro absidal (que es el muro de cierre que se levantó en época barroca), corresponde a la iglesia románica medieval. Está construida con sillería bastante regular que en bastantes puntos muestra, sin embargo, fragmentos de paramento más irregulares claramente producto de sus sucesivas reconstrucciones.

Es muy interesante señalar que en el actual muro barroco de cierre de la cabecera puede verse no solo el arranque del arco triunfal románico (también visible en el interior), sino dos capiteles empotrados en su base que sin duda corresponden al remate de las columnillas que flanquearían la columna que sostenía el mencionado arco.

También presenta interés, en el muro de los pies, una estrecha ventana en arco de medio punto, abocinada al interior, que es un claro resto de la obra medieval.

En el lado sur del edificio se abre la portada románica original. Es un sencillo vano en arco de medio punto, sin decoración, que está enmarcado por dos arquivoltas que apean directamente sobre escalonamientos del muro. La arquivolta inferior consta de un grueso baquetón, mientras la superior está decorada con una sucesión de baquetones más finos. Al interior, el vano románico adopta la forma de un arco mitrado.

El interior actual es un espacio unitario, que como hemos indicado parece corresponder totalmente a la nave y el presbiterio de la iglesia románica original, cerrados por el muro del siglo XVIII en el punto que daría paso al ábside románico.

En primer lugar, debe destacarse que en dicho muro se conservan embutidos y perfectamente visibles los arranques del arco triunfal de acceso al ábside medieval, que por su trazado parece haber sido un arco apuntado de un estilo románico bastante avanzado.

Y, en segundo lugar, y sobre todo, que adosados a los muros se conserva un importante número de elementos sustentantes (conjuntos de columnas, ménsulas y restos de columnas adosadas) que, en nuestra opinión, corresponden en su totalidad a la obra románica y que nos pueden permitir restituir, de forma hipotética, la configuración y características del edificio medieval original.

Los soportes más interesantes y llamativos son dos parejas de gruesas columnas flanqueadas por pares de columnillas más finas, rematadas por singulares capiteles de un estilo muy arcaizante, situados en la zona más próxima a la cabecera, delimitando el tramo del presbiterio. La existencia de esas columnillas adosadas a las gruesas columnas en las que apoyarían el arco triunfal y un arco fajón parecen indicar que ese primer tramo de la nave estaría cubierto con una bóveda de crucería ya protogótica. Asimismo, es interesante señalar que los capiteles visibles hoy en el exterior, empotrados en el muro de cierre barroco, corresponden a las columnillas que flanqueaban una de estas parejas de columnas interiores, lo que podría indicar que el ábside quizás estuvo cubierto con una bóveda nervada (tal como lo estuvo sin duda el de la cercana iglesia de Anzano).

Los capiteles presentan una talla muy tosca y arcaizante, con las figuras centrales generalmente enmarcadas por profundas acanaladuras. La mayor parte de ellos, todos en ángulo, presentan idéntico motivo: una figura antropomorfa alada situada en ambas caras externas del ángulo. Otro de ellos presenta un rostro en mediorrelieve y una roseta. Un tercero muestra un hombre con brazos extendidos que son devorados por sendas serpientes; otro, gemelo a este, presenta un águila cuyas alas, de forma similar, son mordidas por dos serpientes.

En el resto de la nave, en la parte alta del muro norte, pueden verse las huellas de los arranques de tres arcos fajones, que estarían sustentados por columnas rematadas por sencillos capiteles lisos (tal como puede verse en el tramo situado más hacia los pies). Es decir, se trataría de una nave cubierta por una bóveda de cañón (quizá apuntado, a tenor de lo sugerido por los restos de la zona de la cabecera), que estaría dividida en tres tramos por arcos fajones situados bastante próximos entre sí.

Para terminar, debe señalarse que tanto en el muro de los pies como el de la cabecera son visibles las rozas de las bóvedas (de cañón con lunetos y vaída) de la ermita barroca, situadas a una altura considerablemente inferior a las cubiertas románicas originales.

En definitiva, de todo ello, podemos concluir, a modo de hipótesis, que la iglesia románica original constaría de un ábside semicircular, cubierto por una bóveda de horno dotada quizá de nervaduras; un corto presbiterio cubierto mediante una bóveda de crucería; y una nave dividida en tres tramos cubierta por una bóveda de cañón quizás apuntada. Se trata de un sistema de cubiertas poco frecuente en esta zona, pero que nos remite a la ya mencionada iglesia de Anzano, que tendría una estructuración y un sistema de cubiertas similar, si bien en otros aspectos la ermita de Mueras presenta importantes diferencias con ella. Asimismo, recuerda hasta cierto punto a los sistemas de cubrición y soportes de otras iglesias de la comarca de las Cinco Villas como la de San Gil de Luna y la ermita de Puilampa, con las que también podemos emparentar algunos elementos del varias veces mencionado templo de Anzano.

 



Fuente


  • FRANCO GAY, Luis. Estudio sobre el patrimonio de bienes inmuebles del Reino de los Mallos. Inventario inédito, Adegaso, 1998.
  • Inventario de Patrimonio Arquitectónico: Provincias de Huesca, Teruel y Zaragoza. Inventario inédito, Ministerio de Cultura, 1979.
  • PUYOL IBORT, Marta. Campaña de inventario de patrimonio inmueble de la Hoya de Huesca: Zona norte. Inventario inédito, Comarca Hoya de Huesca / Plana de Uesca, 2024.

Bibliografía


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  • CASTÁN, Adolfo. El románico de la Virgen de Mueras (Bolea). Argensola [En línea]. 1979 , nº 87, p. 135-159. [Consulta: 19 de julio de 2024]. <https://revistas.iea.es/index.php/ARG/article/view/2230/2221>.
  • Comienzan las obras de consolidación de la ermita románica de Mueras. Diario del Alto Aragón [En línea]. 26/03/2007 p. 7. [Consulta: 19 de julio de 2024]. <https://store.diariodelaltoaragon.es/cgi-bin/Pandora?fn=getfile;id=0000751253>.
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  • GARCÉS, Agliberto. El que más altares tiene. Nueva España. 10/08/1970
  • GARCÍA CIPRÉS, Gregorio. Anuario de la Diócesis Oscense [En línea]. Huesca: Imprenta de Leandro Pérez, 1917.[Consulta: 22 de diciembre de 2024]. <http://bdh-rd.bne.es/viewer.vm?id=0000131751&page=1>.
  • GARCÍA, Mariano. Descubierta en un granero de la localidad oscense de Bolea una Virgen del siglo XIV. Heraldo de Aragón [En línea]. 25/02/2025 p. 39. [Consulta: 27 de febrero de 2025]. <https://www.heraldo.es/noticias/ocio-y-cultura/2025/02/25/descubierta-virgen-siglo-xiv-granero-bolea-1802443.html>.
  • LAGLERA BAILO, Cristian. Inventario de las ermitas de Huesca. Tomo I: Jacetania, Alto Gállego y Hoya de Huesca. Huesca: Pirineo, 2017.
  • MORENO BERRUEZO, Silvia. Bolea. Ermita de la Virgen de Mueras [En línea]. En BUESA CONDE, Domingo J. (coord.). Enciclopedia del Románico en Aragón. Huesca. Volumen IV: Hoya de Huesca - Somontano - Los Monegros. Fundación Santa María la Real, 2017.p. 1738-1741. [Consulta: 19 de julio de 2024]. <https://www.romanicodigital.com/sites/default/files/pdfs/files/HUESCA_Bolea.pdf>.
  • MÉNDEZ DE JUAN, José Félix et al. (coord.). Aragón. Patrimonio cultural restaurado. 1984/2009: Bienes inmuebles. Zaragoza: Gobierno de Aragón, 2010.
  • NAVAL MAS, Antonio; Naval Mas, Joaquín. Inventario artístico de Huesca y su provincia [En línea]: Partido judicial de Huesca. Volumen II. Madrid: Ministerio de Cultura, 1981.[Consulta: 22 de julio de 2025]. <https://www.libreria.cultura.gob.es/libro/inventario-artistico-de-huesca-y-su-provincia-tomo-ii_8903/edicion/ebook-8798/>.
  • PEÑART, Damián. La devoción a la Virgen María en el Altoaragón. Huesca: [s.n.], 1998.
  • SEPÚLVEDA SAURAS, María Isabel et al. La Villa de Bolea: Estudio histórico-artístico y documental. Zaragoza: Diputación General de Aragón, 2001.
  • TURMO ARNAL, Antonio. Seguimiento arqueológico de la restauración de la ermita de Mueras (Bolea-Huesca). Arqueología Aragonesa 1991. 1994 , nº 17, p. 403-406.

Síntesis histórica


La construcción de la ermita de Mueras puede datarse, de acuerdo con sus características estilísticas y con sus parentescos con iglesias como las de Anzano, San Gil de Luna y Puilampa, en la segunda mitad del siglo XII, en un estilo románico muy avanzado con algunos rasgos ya protogóticos. Debió de ser construida como iglesia del pequeño barrio de Mueras, hoy desaparecido, pero documentado al menos hasta 1652, año en que constaba de cuatro casas.

La ermita románica sufrió dos importantes reformas, que alteraron considerablemente su aspecto original. La primera de ellas tuvo lugar posiblemente en el siglo XVI. Se demolió gran parte de la cabecera románica (sólo quedó visible el extremo sur), construyéndose sobre ella un muro de cierre recto y en el interior se habilitó una sacristía a la que se accedía desde el ábside. Nada de esta obra queda en pie actualmente, y se encuentra, como los escasos restos de la cabecera románica, en el exterior del edificio actual.

En 1689 el estado de conservación del edificio era muy deficiente, debido a la inestabilidad del terreno, ordenando las autoridades eclesiásticas a los jurados de la villa que recompusieran la ermita. En 1693, según lápida situada junto a la puerta, debieron repararse las jambas de esta y el muro sur. La reforma más importante tuvo lugar en 1707. Se derribó toda la zona de la cabecera y se alzó un nuevo muro de cierre a la altura del inicio del presbiterio, y se acondicionó el interior al gusto barroco. De este modo, se construyó una nueva capilla mayor, más estrecha, de planta cuadrada y cubierta con bóveda vaída, y se cubrió la nave con una bóveda de cañón con lunetos dividida en dos tramos. Esta obra era todavía visible en la década de 1970.

En 1834 se realizaron obras menores de reparación.

En los años 1990 y 1991 tuvieron lugar obras de restauración, que eliminaron toda la obra barroca existente en el interior y dieron al edificio su aspecto actual.

En 2007 se ha acometido una importante obra de conservación y restauración del edificio, dirigido por el arquitecto Luis Franco Gay.

En 2024 se localizó en una casa de Bolea una imagen de una Virgen gótica en madera, fechable en los siglos XIII-XIV, que parece ser la talla original de la Virgen de Mueras procedente de la ermita.

Datación e historia del bien


 CONSTRUCCIÓN
Desde Edad Media-S. XII-1150 hasta Edad Media-S. XII-1200
ROMÁNICO
 REFORMA
Edad Moderna-S. XVI-Mediados
RENACIMIENTO
Se realiza una importante reforma en la zona del ábside. Sobre la cabecera semicircular románica se construye un nuevo muro absdidial recto, que supone la práctica desaparición de aquélla. En el interior se habilita una sacristía, con acceso desde el ábside.
 REFORMA
Edad Moderna-S. XVIII-1707
BARROCO
Tras una pequeña obra de reparación, realizada en 1693, que afectaría fundamentalmente al muro sur y la portada, se realiza la reforma más importante de la ermita. Se derribó toda la zona de la cabecera y se alzó un nuevo muro de cierre a la altura del inicio del presbiterio. Se construyó una nueva capilla mayor, más estrecha, de planta cuadrada y cubierta con bóveda vaída, y se cubrió la nave con una bóveda de cañón con lunetos dividida en dos tramos.
 REPARACIÓN
Edad Contemporánea-S. XIX-1834
Obras menores de reparación, cuyo alcance exacto desconocemos.
 RESTAURACIÓN
Desde Edad Contemporánea-S. XX-1990 hasta Edad Contemporánea-S. XX-1991

Se restaura la ermita, eliminándose toda la obra barroca existente en su interior.

Oliván, José Enrique (Arquitecto técnico)
 RESTAURACIÓN
Edad Contemporánea-S. XXI-2007
En marzo de 2007 se inician los trabajos de restauración de la ermita, que incluyen la consolidación e impermeabilización de sus muros, reconstrucción del muro de la cabecera y dotación de una cubierta. Franco Gay, Luis (Arquitecto)

Tradiciones


  • La fiesta principal se celebraba el domingo anterior al 8 de septiembre, festividad de la Natividad de la Virgen. En la tarde anterior el capítulo de racioneros de la colegiata iba a Mueras a rezar las completas y la salve. Al día siguiente celebraban la misa.
  • La ermita contó con una cofradía, que celebraba su festividad el 10 de agosto, día de San Lorenzo. Se celebraba una misa, se realizaba después una comida muy copiosa y, por la tarde, tenían lugar carreras a pie, con un premio consistente en dos pollos.

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