A partir del 14 de octubre iniciamos la que va a ser nada menos que nuestra décima temporada de colaboración en el espacio cultural "La torre de Babel" de Aragón Radio, dirigido y presentado por Ana Segura. Como en años anteriores, la colaboración de...
El año pasado os informamos de un importante hallazgo relacionado con la música tradicional: un conjunto de cintas de cassette que contenían las grabaciones de campo realizadas por el investigador Juan José de Mur entre 1979 y 1985, que utilizaría pa...
Esta población, con una destacada situación estratégica sobre los desfiladeros del río Cañada, sería conquistada a la vez que Cantavieja y entregada posteriormente a los templarios, según consta en la carta de población que se le otorgó en 1197.
La localidad pudo estar amurallada, si bien apenas se conservan en la actualidad diversos vestigios dispersos que, con la necesaria reserva que impone la falta de una verificación arqueológica, podrían relacionarse con la fortificación de época medieval.
De este modo, pueden encontrarse algunos lienzos de muros aparentemente antiguos en el entorno de la iglesia del pueblo y, en el cementerio, restos de lo que pudo ser la iglesia del castillo, sacados a la luz mediante una intervención arqueológica.
Los libros, bibliotecas y hábitos lectores constituyen un capítulo apasionante de nuestra historia cultural. ¿Qué leían nuestros antepasados? ¿Cómo eran las bibliotecas de los humanistas, clérigos y nobles en el Renacimiento o el Barroco? Buscando una respuesta a estas preguntas, nos asomaremos a la Huesca del siglo XVI, una pequeña pero pujante ciudad que contaba con una universidad y con una imprenta recién inaugurada, para conocer las bibliotecas y prácticas lectoras tanto de sus élites como de unos ciudadanos que también disfrutaban de lecturas públicas.
Jesús Vázquez ObradorSabiñánigo, Comarca del Alto Gállego, 2002