Tipo de fosa: Represión provocada por los sublevados
Fecha: 01/08/1936
Las personas sepultadas en las fosas comunes del cementerio de Ejea de los Caballeros podrían alcanzar el número de 300, aunque es sumamente difícil establecer cifras exactas, pues a veces resulta imposible saber si las personas asesinadas en la zona fueron enterradas allí o en otras fosas comunes de gran magnitud existentes en las cercanías, como por ejemplo las de los cementerios de Rivas o Erla. Las víctimas procedían de toda la comarca de las Cinco Villas, así como de localidades de la Ribera del Ebro, de la zona de Tarazona-Moncayo, e incluso de poblaciones situadas fuera de Aragón. Fue dignificada con un monumento en 1980, pero el mensaje que se transmitía en la escultura era ambiguo y en el 2009 se optó por cambiarlo por un monumento de nuevo cuño más acorde a las circunstancias que rodearon las muertes de los que yacen allí sepultados.
La fecha de los acontecimientos es aproximada.
Otras víctimas de la represión ejercida por los sublevados: la combativa capital de las Cinco Villas fue duramente castigada por los sublevados, aunque no con tanta saña como la vecina Uncastillo. Al menos 72 personas naturales o vecinas de Ejea de los Caballeros fueron asesinadas en los alrededores de la localidad después de ser sacadas del Depósito Municipal, utilizado extensamente como lugar de encarcelamiento durante los primeros tiempos de la guerra. La gran mayoría de ellas, quizá todas, estarían sepultadas en la gran fosa del camposanto local. Los nombres conocidos de las víctimas de esta brutal matanza son los de Carmelo Jiménez Aranda, Félix Castañé Garcés, Manuel Ginés Guillén, José Sánchez Sanz, Manuel Jiménez Aranda, Gabriel Lerendegui Arrese, Pablo Díez Moreno, José María González Gamonal, Antonio Solano Alcubierre, Pío Palacín Nasarre, Julia Abadía Navarro, Vicente Jordán Anaya, Manuel Gil Safón, José Lou Llorens, Florencio Sánchez Lambán, Francisco Longás Urbón, José Dieste Baged, Alejandro Lalanza Asín, Daniel Castaño Hernández, José Sánchez Lambán, Bernardo Lázaro Benedicto, Bonifacio Lobera Arribas, Felipe Arrudi Bailo, Ponciano Blasco García, Avelino Marín Palacio, Doroteo Olaverri Mayo, Mariano Romeo Naudín, Rufina Caudevilla Lacasa, Francisco Vilas Armillas, Agapita Aznárez Tirapo, Felipe Córdoba Fernández, Luis Ferrer García, Santiago Lobera Arribas, Juan Sancho García, Mariano Montañés Longás, Ventura Blasco Racaj, Miguel Sarría Guillemes, Marcelino Cardona Casanova, Bonifacio Cortés Sumelzo, Maximino Miguel Melero, Anastasio Izquierdo Marco, Prudencio Jimeno Petroch, José Tenías Lana, Antonio Abadía Labé, Victorino García Ruiz, Genaro Aguerri Redrado, Francisco Sarriá Benavente, Manuel Raga Lachero, Alejandro Ovedé Castillo, Bruno Abadía Usán, Eustaquio Barbe Pérez, Saturnino Urbón Bericat, Daniel Larrode Lambán, Andrés Urzay Gimeno, Eusebio Fenollé Miguel, Fermín Murillo Morlana, Fernando Miguel Jiménez, Eugenio Sánchez Lambán, Mariano Millas Sagaste, Marcelino Alayeto Romeo, José Abad Pilarcés, Pedro Jiménez Villa, Carmelo Jiménez Pallarés, Pedro Sancho Melgor, Feliciano Lizondo Samatán, Cruz Díez Laura, Francisco Francés Villa, Angel Ruiz Serrano, José Melero Gasqué, Santos Laborda Romeo, Domingo Jáuregui Heredia y Lázaro Tudela Blasco.
Otras varias decenas de personas naturales de Ejea o procedentes de otros lugares pero mayoritariamente residentes en Ejea fueron asesinadas en la zona sin haber pasado por el Depósito Municipal. Podríamos citar los nombres de al menos 30 de ellas: Simón Cacho Alonso, Pablo Caraballo Sanz, Carmen Casanova Navarro, Emilo Castro González, Domingo Cortés Cortés, Cesáreo Coscolín Gómez, Manuel Cuartero Espinosa, Ramón Fontana Apuyuelo, José Forcén Germán, Matías Gómez Villanueva, Miguel Gracia Galindo, Fernando Jiménez, Victoriano Laborda Arribas, Santiago Ladrero Bericat, Eusebio Lasobras Jiménez, José Longás Morlán, Mariano Mateo García, Narciso Montañés, Josefa Montañés Campos, Ildefonso Muha Campos, Luis Muñoz Navarro, Cristóbal Nogué Benavides, Constantino Plano, Juan Recaj Sevilla, Sereno Sánchez Pueyo, Orencio Sesma Baigorri, Ignacio Vicente Navarro, Hermenegildo Zaldívar Bazán, Esteban Millán Asensio y Manuel Jiménez Aranda, . Previsiblemente todas o casi todas ellas podrían estar enterradas en las fosas comunes del cementerio, junto con otras docenas de personas cuyos nombres no reproduciremos aquí y que procedían de otras localidades. Indicar también que unos cuantos vecinos de Ejea de los Caballeros serían asesinados en otros puntos más alejados; tal sería el caso de Santos Franca Villanueva o Dionisio Gasqué Pérez, asesinados en la ciudad de Zaragoza.
Por Decreto 126/2022, de 5 de septiembre, del Gobierno de Aragón, la fosa común de Ejea de los Caballeros, junto con el muro de fusilamiento y los monolitos memoriales que recuerdan a las víctimas de la Guerra de España 1936-1939 y a las víctimas deportadas a los campos de concentración nazis, fueron declarados Bien de Interés Cultural, en la categoría de Conjunto de Interés Cultural, Lugar de Memoria Democrática de Aragón. Esta declaración fue publicada en el BOA del 13 de septiembre de 2022.
Intervenciones realizadas
Dignificación
La gran fosa común del cementerio de Ejea de los Caballeros fue recientemente dignificada mediante la colocación de un nuevo monumento en el que se recuerda a las decenas y decenas de personas que fueron asesinadas o enterradas allí por los sublevados, y que sustituye al anterior monumento que se elevaba en el lugar desde 1980 y en el que, del modo más escueto, se rendía homenaje a las víctimas de la guerra civil, sin especificar bando y mucho menos responsabilidades.
Bibliografía
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CASANOVA, Julián. (coord.). El pasado oculto. Fascismo y violencia en Aragón 1936-1939. Zaragoza: Mira Editores, 2001.
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Ejea 1936. La sombra de una guerra.. Ejea de los Caballeros. Ejea de los Caballeros: Círculo González Gamonal y Foro Mujeres Progresistas, 2006.
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Los años silenciados. La II República en la Comarca de Tarazona y el Moncayo (1931-1936). Zaragoza. [s.l.]: [s.n.], 2006.