Hemos publicado en nuestro portal web alrededor de 1000 fotografías de 42 castillos y edificios fortificados de la provincia de Huesca, todos ellos declarados Bienes de Interés Cultural, que hasta el momento carecían de una adecuada documentaci...
Es un edificio de planta rectangular con la cabecera orientada al este, que está construido en gruesos muros de sillería y cubierto por teja árabe a dos vertientes. Se aprecia como un volumen compacto en el que adquieren protagonismo una torre husillo y una espadaña en el hastial de los pies. En el lado sur apenas sobresalen de la línea de fachada dos capillas laterales. El protagonismo de la fachada oeste se completa con la presencia de una puerta abierta en amplio derrame por medio de seis arquivoltas apuntadas, que descansan en unos capiteles lisos prolongados en jambas, también exentas de decoración. Una gruesa moldura en bocel delimita y marca el perímetro superior a modo de guardapolvo. Sobre la puerta, siguiendo el mismo eje, abre un ventanal, también apuntado, cuyo interior alberga una elaborada tracería, de idéntica composición a la de la iglesia de Arens de Lledó, aunque con cierta variación en las proporciones: cuatro columnillas de fuste octogonal y capiteles decorados con motivos antropomorfos dividen el espacio inferior en tres luces, cada una de ellas cerrada por un arquillo trilobulado. Sobre ellos se combinan motivos trilobulados y tetralobulados enmarcados en triángulos y círculos, respectivamente. Se cierra con un arco, también apuntado, moldurado y en saledizo, sostenido por dos mensulillas en forma de cabeza. El ventanal está flanqueado por sencillas ventanas rectangulares. La torre, de sección octogonal, alberga en su interior una escalera de caracol cuyo fin fue acceder al primitivo tejado de losas y, más tardíamente, al coro. La terminación de la torre es un cuerpo prismático techado con losas, que al interior cierra con una pequeña falsa cúpula. Presenta pequeñas ventanas de iluminación en sus muros. La espadaña, elevada en el lado derecho de los pies, rompe la composición primitiva a doble vertiente. Tiene dos ojos de tamaños desiguales, abiertos en arco de medio punto, donde se alojan las campanas. Otros elementos a destacar en el exterior son algunos mensulones escalonados que marcan la línea de la altura original del templo. Al respecto se puede leer bajo el alero actual del muro norte “AÑO 1734”, fecha en la que el templo sufrió modificaciones, entre ellas la elevación en altura y la construcción de una nueva cubierta sobre la anterior. Al interior presenta nave única y cabecera, a las que abren cuatro capillas arcosolio, dos a cada lado, prácticamente horadadas en los muros. La capilla de la cabecera en el lado de la Epístola presenta decoración de rosetas y hojas en el intradós del arco. Tiene coro alto a los pies sobre forjado de vigas y revoltón, que se sostiene en el frente por un arco escarzano. La nave se cubre con bóveda de cañón apuntado y, la cabecera, con bóveda de crucería sencilla, cuyos nervios arrancan de capiteles sobre columnillas suspendidas, en el testero, y de capiteles lisos sobre pilares adosados que, a su vez, sostienen el arco presbiterial. En el frontal de la cabecera se abre un óculo con gran derrame y tracería lobulada. Por la escalera de caracol se asciende al antiguo tejado —en el que aún se conserva las losas— sobre el que se construyó el actual con cerchas y pares de madera. Desde este espacio se accede a la estancia del reloj y a la espadaña.
Dos poderosas familias nobiliarias, los Urriés de Ayerbe y los Gurrea de Gurrea de Gállego, se enfrentaron en una violenta guerra que sacudió Huesca y su entorno en los últimos decenios de la Edad Media. Motivada por los intentos de consolidar la hegemonía sobre ciertos territorios y acaparar los cargos en iglesias y concejos, dio lugar a una ola de violencia que incluyó asedios e incendios, sangrientas escaramuzas y batallas campales, saqueos de pueblos y tumultos urbanos, y dejó tras de sí un significativo requero de muertes y destrucciones. Una exposición organizada por el Archivo Histórico Provincial de Huesca nos descubre esta historia.
Jesús Vázquez ObradorSabiñánigo, Comarca del Alto Gállego, 2002