Hemos publicado en nuestro portal web alrededor de 1000 fotografías de 42 castillos y edificios fortificados de la provincia de Huesca, todos ellos declarados Bienes de Interés Cultural, que hasta el momento carecían de una adecuada documentaci...
Dispone de una planta de dos naves.
La principal es muy elevada y presenta en la actualidad sólo la cubierta de madera y dos arcos perpiaños rebajados. El ábside es de dos tramos, el recto cubierto por bóveda de medio cañón y el hemiciclo con cuarto de esfera. Dos arcadas de medio punto abiertas en el muro de la epístola ponen en comunicación esta nave con la lateral.
Es ésta de menores dimensiones y está rematada con un ábside de dos tramos, el recto cubierto por bóveda de medio cañón y el hemiciclo con cuarto de esfera. Dos arcadas de medio punto abiertas en el muro de la epístola ponen en comunicación esta nave con la lateral. Están cubiertos con medio cañón y bóveda de horno respectivamente. La bóveda de la nave es de medio cañón corrido, sin fajones, en la que se han abierto con posterioridad pares de lunetos, de los cuales los del muro sur sirven de iluminación.
El exterior destaca por las grandes proporciones de la nave y ábside principales, así como por su ornamentación, de arquillos lombardos y pilastras lisas -una cada tres de ellos- que se desarrolla en todo el muro septentrional y en el ábside.
En aquel muro se abre la sencilla portada de medio punto; una sencilla torre cuadrada se adosa a los pies de la nave principal.
La composición de arquillos y pilastras es también visible en el tramo de los pies del muro sur en el que no está adosada la nave lateral, que es mucho más sencilla en su composición arquitectónica exterior y ha sido reforzada con contrafuertes.
En 1555 las monjas benedictinas del monasterio de Santa Cruz de la Serós se trasladaron a Jaca y construyeron un nuevo monasterio, donde la comunidad estuvo instalada hasta 2025. Tras su marcha, el archivo del monasterio ha sido depositado en el Archivo Histórico Provincial de Huesca, que ha catalogado y digitalizado sus fondos, brindándonos importantes sorpresas. Porque no solo contiene 500 años de memoria de la ciudad de Jaca, sino que conserva una gran cantidad de documentación medieval del monasterio de Santa Cruz de la Serós y una buena parte de los fondos del monasterio de San Juan de la Peña, que fueron llevados a Jaca a raíz de la Desamortización.
Jesús Vázquez ObradorSabiñánigo, Comarca del Alto Gállego, 2002