SIPCA
Sistema de Información del Patrimonio Cultural Aragonés
Hemos publicado en nuestro portal web alrededor de 1000 fotografías de 42 castillos y edificios fortificados de la provincia de Huesca, todos ellos declarados Bienes de Interés Cultural, que hasta el momento carecían de una adecuada documentaci...
El pozo está excavado en el terreno de un cerro. Es un hueco de planta circular, con un diámetro de 5,70 m y una altura de 7,60 m. Sus paramentos interiores están revestidos de sillares muy regulares, que van disminuyendo de tamaño conforme se aproximan al cierre, que es una cúpula hemiesférica. En la cúpula hay una trampilla central, circular, que servía para empozar el hielo y hoy se encuentra cubierta con una losa.
A la altura de la base de la cúpula se abre un hueco de comunicación con el exterior, mediante una galería de 3 m de longitud cubierta con bóveda de cañón abocinada. Era utilizado tanto para empozar el hielo cuando este había alcanzado ya cierta altura en el interior como para extraer el producto cuando era necesario.
En la base del pozo, orientado al norte, se abre el acceso más importante. Es una puerta adintelada que da acceso a un corredor que comunica con el interior del pozo. Sus muros laterales están reforzados con sillares; el techo está picado sobre la arenisca del terreno y reforzado por pilares de ladrillo y viguetas de hierro. El corredor adquiere progresivamente mayor altura conforme penetra en el interior. Todo el pasillo está recorrido por un canalillo de desagüe excavado en la roca. En el lado occidental de la galería se abre una cámara lateral.
El entorno del pozo contó con diversas estructuras auxiliares, de las que hoy se conservan algunos escasos restos. En sus proximidades, unos 200 metros al sur del pozo, había una gran balsa donde se almacenaba agua en invierno para provocar su congelación y abastecer el pozo; hoy se encuentra colmatada y reconvertida en terreno de cultivo.
Asimismo, alineado con la entrada inferior del pozo, pero a cota algo más baja, en uno de los lados del camino, se conserva un pilar cuadrangular de ladrillo rematado por tres piezas de piedra, dos de las cuales tienen la base tallada en nacela. Al parecer son los restos de un acueducto que servía para evacuar el agua procedente del deshielo del producto, que salía del pozo a través de los desagües mencionados, salvando en alto el camino.
En 1555 las monjas benedictinas del monasterio de Santa Cruz de la Serós se trasladaron a Jaca y construyeron un nuevo monasterio, donde la comunidad estuvo instalada hasta 2025. Tras su marcha, el archivo del monasterio ha sido depositado en el Archivo Histórico Provincial de Huesca, que ha catalogado y digitalizado sus fondos, brindándonos importantes sorpresas. Porque no solo contiene 500 años de memoria de la ciudad de Jaca, sino que conserva una gran cantidad de documentación medieval del monasterio de Santa Cruz de la Serós y una buena parte de los fondos del monasterio de San Juan de la Peña, que fueron llevados a Jaca a raíz de la Desamortización.
Jesús Vázquez ObradorSabiñánigo, Comarca del Alto Gállego, 2002