SIPCA
Sistema de Información del Patrimonio Cultural Aragonés
Hemos incorporado a la sección de Archivos sonoros del portal SIPCA el trabajo “Recopilación de tradición oral en el Parque Cultural de San Juan de la Peña. Fase 2”, realizado en 2007-2008 por las investigadoras Sandra Araguás y Nereida Torrijos...
El edificio está situado en el ángulo del paseo Sagasta con la calle Lagasca. Responde a la tipología residencial burguesa propia del paseo a principios de siglo XX. Fue proyectado para albergar tanto la clínica como la residencia familiar del doctor Lozano.
La construcción presenta un volumen exento que respeta la alineación del resto de edificaciones, configurando una zona ajardinada hacia el paseo. El conjunto está formado por un cuerpo principal al que se le adosan otros secundarios, formando una composición axial en planta y alzado. El cuerpo principal lo forma un volumen rectangular dispuesto a lo largo del eje paralelo a Lagasca. En el frente que da al paseo se adosa un cuerpo central flanqueado por dos porches con terraza, mientras que en el frente opuesto, hacia el jardín posterior, se adosa un cuerpo longitudinal sobre el que destacan dos cuerpos semicilíndricos volados correspondientes al quirófano y la capilla. En el eje perpendicular se dispone el acceso principal por la fachada a la calle Lagasca y, al fondo, la escalera principal en un cuerpo adosado a la fachada norte. En 1916, Manuel del Busto realizó una ampliación que rompió la simetría axial de la fachada principal al cerrar el angular entre el paseo Sagasta y la calle Lagasca configurando un cuerpo cerrado con miradores volados.
Exteriormente el conjunto se unifica mediante elementos compositivos comunes y el blanco de sus fachadas. La composición clásica de los alzados se combina con una ornamentación ecléctica con motivos historicistas y simbólicos en alusión al uso del edificio y a su propietario. En su construcción se utilizaron técnicas habituales en la época, incorporando en su diseño algunos elementos singulares y modernas instalaciones médicas y quirúrgicas.
El conjunto, a pesar de las remodelaciones sucesivas que han desvirtuado en parte la idea original de Félix Navarro, es de gran interés en el contexto de la obra de este arquitecto y es uno de los escasos ejemplos de construcción civil de principios del siglo XX que se conserva en el paseo Sagasta.
En numerosos pueblos altoaragoneses podemos encontrar casas tradicionales dotadas de elementos defensivos, entre los que destacan los grandes torreones que protegían los puntos más débiles de las casas. La mayor parte fueron construidas en la segunda mitad del siglo XVI, caracterizada por una prosperidad económica que se conjugó con un aumento del bandolerismo y los conflictos sociales. En estas circunstancias tanto los nobles como todo ciudadano acomodado que pudiera permitírselo se preocuparon por defender sus hogares, dejándonos más de un centenar de casas torreadas que han sido declaradas Bien de Interés Cultural.
Jesús Vázquez ObradorSabiñánigo, Comarca del Alto Gállego, 2002