SIPCA
Sistema de Información del Patrimonio Cultural Aragonés
Hemos publicado en nuestro portal web alrededor de 1000 fotografías de 42 castillos y edificios fortificados de la provincia de Huesca, todos ellos declarados Bienes de Interés Cultural, que hasta el momento carecían de una adecuada documentaci...
Los restos del castillo ocupan una meseta ovalada en la margen derecha del río Jalón, a cuyos pies se sitúa la población.
De la antigua fortaleza sólo quedan algunas piedras de la muralla que formaba su recinto exterior, adheridas a la base de la meseta donde se asienta.
Se conserva un pabellón de planta rectangular con gruesos muros de tapial y piedra; sus dimensiones se aproximan a los 8 por 4 metros, y 3 de altura, aunque ya ha perdido el remate y parte de los muros.
En uno de los lados mayores se aprecia el hueco donde estuvo la puerta, muy deformado, mientras que en uno de los menores presenta un desmochado torreón semicircular con saeteras en sus caras; el extremo opuesto estaba reforzado por un torreón cuadrado, ya muy deteriorado.
Dos poderosas familias nobiliarias, los Urriés de Ayerbe y los Gurrea de Gurrea de Gállego, se enfrentaron en una violenta guerra que sacudió Huesca y su entorno en los últimos decenios de la Edad Media. Motivada por los intentos de consolidar la hegemonía sobre ciertos territorios y acaparar los cargos en iglesias y concejos, dio lugar a una ola de violencia que incluyó asedios e incendios, sangrientas escaramuzas y batallas campales, saqueos de pueblos y tumultos urbanos, y dejó tras de sí un significativo requero de muertes y destrucciones. Una exposición organizada por el Archivo Histórico Provincial de Huesca nos descubre esta historia.
Jesús Vázquez ObradorSabiñánigo, Comarca del Alto Gállego, 2002