SIPCA
Sistema de Información del Patrimonio Cultural Aragonés
Hemos publicado en nuestro portal web alrededor de 1000 fotografías de 42 castillos y edificios fortificados de la provincia de Huesca, todos ellos declarados Bienes de Interés Cultural, que hasta el momento carecían de una adecuada documentaci...
Esta torre de señorío era una de las mas grandes del reino y con estructura plenamente residencial.
En todos sus lados posee elegantes ventanales que iluminan sus salas, son geminados con parteluz, de claro estilo gótico, algunos están muy deteriorados y otros tapiados.
En su cara posterior, se abren varias ventanas y tres ménsulas sobre las que se apoyaba una letrina cubierta situada en la planta superior.
Su remate puede estar alterado, pues en la actualidad lo forma una cornisa de ladrillos bajo un tejado a cuatro vertientes.
Cuenta con doble acceso de dos puertas, hasta la principal se llega tras franquear un gran portalón blasonado que llevaba a un antiguo caserón, que pudo ser el palacio pero que hoy es sólo un patio. Desde este se accede a la torre por una puerta en arco apuntado. La otra, menor, sería la puerta de la servidumbre y está situada en un lado contiguo bajo un pasadizo que une la torre a un edificio más moderno.
Su interior se estructura en cuatro plantas superpuestas a las que se accede mediante una escalera de piedra adosada al muro; los techos eran abovedados y decorados.
En las vigas situadas en el pasadizo que discurre bajo la torre se observan unas curiosas huellas de hojas, de procedencia desconocida.
Si bien fue Zaragoza la ciudad donde se inició con gran fuerza el modernismo a comienzos del siglo XX, será sin embargo en Teruel donde alcanzará su apogeo y donde se concentran los edificios más audaces e innovadores del nuevo estilo. Y todo ello gracias al talento y la creatividad de un solo hombre, el arquitecto catalán Pablo Monguió, que entre 1908 y 1916 renovó su casco histórico con edificios que todavía hoy sorprenden por su exuberante originalidad. Como también sorprende, con su combinación de modernismo “racionalista” e historicismo, el Círculo Oscense, una de las escasas muestras de este estilo que podemos encontrar en otras ciudades aragonesas.
Jesús Vázquez ObradorSabiñánigo, Comarca del Alto Gállego, 2002