SIPCA
Sistema de Información del Patrimonio Cultural Aragonés
Hemos publicado en nuestro portal web alrededor de 1000 fotografías de 42 castillos y edificios fortificados de la provincia de Huesca, todos ellos declarados Bienes de Interés Cultural, que hasta el momento carecían de una adecuada documentaci...
Entre la calle Mayor y la calle Estudios de la localidad se encuentra la parroquial de Nuestra Señora de la Asunción. Pueden distinguirse dos partes en la iglesia: una nave gótica fechada y una cabecera y un porche renacentistas. El aspecto de la iglesia parece indicar que el proyecto de reforma de Francisco Peña a principios del siglo XVII abarcaba la reforma de la totalidad de la iglesia, pero debido a su muerte no se finalizó el programa constructivo.
La parte gótica, construida con mampostería y sillar, se reduce a la nave, dividida en cinco tramos y cubierta por bóvedas de crucería sencilla, reforzadas por arcos diafragma apuntados; los tres tramos más próximos a la cabecera presentan capillas laterales cubiertas por bóvedas estrelladas, excepto la capilla previa al crucero en el lado de la Epístola, que se cubre con bóveda de casetones, y otra enfrentada a la entrada, que lo hace con cúpula avenerada. Destaca el suelo de entarimado de madera y el coro elevado situado a los pies, que se abre en su parte inferior por arco carpanel y en la parte superior por balaustrada sencilla de madera.
Ha conservado dos puertas: la principal o meridional abre en un amplio arco de medio punto de grandes dovelas, que presenta en su clave la fecha de 1459. La segunda puerta, de menores dimensiones, se aloja a los pies del templo, bajo el coro, y en ella aparece la fecha de 1459.
A principios del siglo XVII, y dentro del Renacimiento tardío se comienza la construcción de la cabecera, el crucero y el porche. La cabecera y el crucero forman un conjunto espacioso, de mayor altura que la nave, y repleto de una mayor riqueza decorativa interior, entre la que destaca la abundancia de la heráldica- aparecen dieciséis escudos de D. Francisco Peña-alojada en los ventanales y en una rica y variada rejería. Consta esta cabecera poligonal de tres paños con sólidos muros de sillar y dos brazos de crucero, todo ello cubierto por bóvedas de crucería estrellada de elevada altura en contraste con el cuerpo de naves. Los elementos estructurales (arcos del crucero, pilares sobre los que se sustentan y entablamento que recorre los tres paños de cabecera) se han resaltado con la utilización de un sillar de mayores dimensiones y color oscuro, formando un marcado contraste con el resto de los paramentos. Lo mismo ocurre en los paños laterales de la cabecera, en los que existe una puerta en arco de triunfo, sobre la que se coloca un balcón inscrito en el muro, flanqueado por pilastras de capitel corintio y coronados por frontón recto. Entre ambos se colocan decoración heráldica enmarcada por pilastras y volutas. En el paño central del ábside, por el contrario, se abre una capilla de escasa altura en arco de medio punto, que se cubre con una bóveda casetonada de indudable sabor renacentista Dos únicos vanos de medio punto bastante estrechos colocados sobre el entablamento de los paños laterales iluminan este espacio, además de otro vano en cada uno de los brazos del crucero.
El porche o galería porticada se sitúa delante de la portada principal gótica.
Dos poderosas familias nobiliarias, los Urriés de Ayerbe y los Gurrea de Gurrea de Gállego, se enfrentaron en una violenta guerra que sacudió Huesca y su entorno en los últimos decenios de la Edad Media. Motivada por los intentos de consolidar la hegemonía sobre ciertos territorios y acaparar los cargos en iglesias y concejos, dio lugar a una ola de violencia que incluyó asedios e incendios, sangrientas escaramuzas y batallas campales, saqueos de pueblos y tumultos urbanos, y dejó tras de sí un significativo requero de muertes y destrucciones. Una exposición organizada por el Archivo Histórico Provincial de Huesca nos descubre esta historia.
Jesús Vázquez ObradorSabiñánigo, Comarca del Alto Gállego, 2002