SIPCA
Sistema de Información del Patrimonio Cultural Aragonés
Hemos publicado en nuestro portal web alrededor de 1000 fotografías de 42 castillos y edificios fortificados de la provincia de Huesca, todos ellos declarados Bienes de Interés Cultural, que hasta el momento carecían de una adecuada documentaci...
Adosada a los pies del templo parroquial, fue construida totalmente en ladrillo. Consta de tres cuerpos que se adscriben a momentos constructivos diferentes: los dos primeros son de tradición mudéjar, del siglo XV el primero y del siglo XVI el segundo, junto a la fábrica del templo actual, mientras que el tercer cuerpo, edificado en el siglo XVIII, es resultado de la reforma neoclásica que afectó también a los abovedamientos del interior del templo. En el interior presenta, en los dos cuerpos inferiores, estructura de alminar, con machón central de argamasa en torno al cual asciende una escalera cerrada con tosca piedra, mientras que el cuerpo superior aloja el cuerpo de campanas En el exterior aparecen, como hemos dicho, tres cuerpos de planta cuadrada, siendo los inferiores de mayores dimensiones que el superior. El cuerpo inferior, de factura sobria, presenta muros lisos tan solo articulados mediante la ordenación en tres zonas separadas por filas de esquinillas, simples y a tresbolillo; la zona más superior se abre mediante dos huecos de medio punto en cada lado y remata con una leve cornisa sobre ménsulas de ladrillo en saledizo. El cuerpo intermedio, proporcionalmente mucho menor, se articula mediante la disposición de un friso de cruces de múltiples brazos formando rombos sobre el que se dispuso una galería ciega en arcos de medio punto. El cuerpo superior de planta cuadrada presenta menores dimensiones: de traza sencilla y sobria de carácter clásico se articula mediante la apertura en cada uno de sus lados de una vano en arco de medio punto, que alojan las campanas, flanqueados por pilastras. Remata un pequeño cuerpo octogonal.
Dos poderosas familias nobiliarias, los Urriés de Ayerbe y los Gurrea de Gurrea de Gállego, se enfrentaron en una violenta guerra que sacudió Huesca y su entorno en los últimos decenios de la Edad Media, especialmente entre los años 1460 y 1480. Motivada por los intentos de consolidar la hegemonía señorial sobre ciertos territorios y acaparar los cargos en iglesias, obispados y concejos, dio lugar a una ola de violencia que incluyó asedios e incendios, sangrientas escaramuzas y batallas campales, saqueos de pueblos y tumultos urbanos, y dejó tras de sí un significativo requero de muertes y destrucciones. Una exposición organizada por el Archivo Histórico Provincial de Huesca nos descubre esta desconocida historia..
Jesús Vázquez ObradorSabiñánigo, Comarca del Alto Gállego, 2002